Con Rossi como gran figura, el Xeneize logró un triunfazo. Un error de River fue bien aprovechado por Villa para el único gol del Súper.
campeón, Boca. Esto es un título. Un título, sí. Porque hay que ver a los jugadores ahí, en el centro del campo, festejándolo como un título. Y hasta más que un título. Porque esto es Boca y esto es más -y mejor- que la Copa Argentina. Porque acá, viendo esto, hay 72 mil personas vestidas de rojo y blanco que no pueden creerlo. Boca, el Boca de Battaglia, gana en el Monumental ante el River de Gallardo. Patea el tablero, Boca, pateando ¿una? ¿dos? ¿tres veces al arco? ¿eso importa? Lo que importa es que el triunfo es enorme. Tan enorme como la bronca de los hinchas de River que fueron a una fiesta y terminaron viendo -sufriendo- este triunfo -título- histórico. No habrá estrella bordada al escudo de Boca, es cierto, pero habrá huella. Una huella enorme deja este partido. En Boca, claro, y en River. En Battaglia y, por qué no, en Gallardo. Un River de Gallardo nervioso, por momentos desconocido, perdido, ante un equipo que salió a no perder y terminó llevándose este triunfo e-nor-me.
Fuente Mariano Murphy para OLE








