El fenómeno meteorológico de El Niño debería desaparecer en junio, pero podría ser sustituido por el de La Niña en la segunda mitad del año; advierten que La Niña puede poner en riesgo la calidad de los cultivos apenas un año después de la peor sequía en los últimos 100 años del Uruguay.
«Es probable que La Niña afecte a la producción de soja, cebada, trigo y maíz en Latinoamérica, incluidos Brasil, Argentina y Uruguay», dijo Sabrin Chowdhury, jefe de materias primas de BMI, división de Fitch Solutions.
«El fenómeno meteorológico se asocia a sequías de larga duración en toda la región de las Américas, lo que provocará una mala calidad de las cosechas y un descenso de los rendimientos promedios, agravando aún más los problemas de abastecimiento mundial», subrayó.
El año pasado, unos 11 millones de personas en Latinoamérica y el Caribe se vieron afectadas por desastres en 2023, la mayoría relacionados con el clima, «lo que resultó en pérdidas económicas de más de 20.000 millones de dólares», dijo la semana pasada Paola Albrito, directora de la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) destacó como ejemplo la falta y el exceso de agua. Recordó que una intensa sequía redujo a un mínimo histórico el nivel del río Negro en la Amazonía brasileña; perturbó «gravemente» el tráfico por el Canal de Panamá; y golpeó el norte de Argentina, el sur de Brasil y Uruguay, que vivió su verano más seco en 42 años y sufrió un déficit hídrico crítico.
FUENTE: Ámbito








