Uruguay impidió la compra de Minerva de las tres plantas de Marfing en el país porque, de concretarse, daría la posibilidad de que haya un mercado sin competencia, informaron medios locales. La resolución la tomó la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, que pertenece al Ministerio de Economía y Finanzas.
Minerva Foods opera en Uruguay desde 2011 y es propietaria de cuatro plantas en el país (PUL, Frigorífico Carrasco, Frigorífico Canelones y BPU). Con la compra a Marfing tenía la intención de sumar otros tres frigoríficos en Salto, Colonia y San José. Si se hubiera concretado la operación, el grupo brasileño hubiera llegado a manejar el 45% de la faena.
La normativa uruguaya establece que todos los mercados deben estar regidos por las reglas de la “libre competencia”, excepto aquellos que estén limitados por la ley por razones de “interés general”. “Se prohíbe el abuso de posición dominante, así como todas las prácticas, conductas o recomendaciones, individuales o concentradas, que tengan por efecto u objeto restringir, limitar, obstaculizar, distorsionar o impedir la competencia actual o futura en el mercado relevante”, dice la ley de Defensa de la Libre Competencia en el Comercio.
Está previsto que en las próximas horas el gobierno publique la resolución por la que Uruguay impidió la compra a Minerva, informó El País. La Comisión de Defensa de la Competencia ya le dio la vista de la resolución a las empresas que están involucradas en la operación, que tendrán 10 días hábiles para presentar sus descargos.
El presidente del Instituto Nacional de la Carne (INAC), Conrado Ferber, había considerado el anuncio como una “pésima noticia” porque la multinacional tendría siete plantas en Uruguay y un alto porcentaje de la faena. “Redunda en una situación que realmente resulta muy incómoda”, cuestionó en 2023, una vez conocida la noticia de la compra.
FUENTE: Infobae








