En el día de ayer, se conocieron cifras proporcionadas por el Ministerio de Turismo de Uruguay sobre el movimiento turístico en los diferentes Departamentos. Pese a una evidente recuperación post pandemia, los números visibilizados sorprendieron a muchos por su magnitud. Orilla y Media consultó a Miguel García, Tècnico en Turismo y ex vicedirector de turismo período 2015-2020.
“Las cifras proporcionadas por el Ministerio de Turismo, sobre el aumento del turismo interno en el departamento de Río Negro, muestran un crecimiento constante desde 2020 hasta 2024, con un incremento significativo en el último año. Sin embargo, es importante analizar críticamente estos números y considerar posibles cuestionamientos o limitaciones en los datos brindados” expresó García
“En 2018, año récord, donde nuestro país recibió 4.000.000 de turistas, Río Negro recibió 140.464 turistas, es muy desprolijo afirmar la cifra de millones de visitas que implicaría que en menos de diez años se aumentó diez veces el flujo turístico departamental”.
Sobre la cifra, Miguel García se pregunta sobre el impacto que tendría la misma en la actividad del turismo departamental “pero en el supuesto caso que sean cifras reales y en conocimiento de lo que genera la actividad turística por ejemplo en puestos de empleo ¿por qué el departamento de Rio Negro está en el podio del desempleo?
“No obstante, es fundamental analizar estos datos con una mirada crítica” y añade “teniendo en cuenta posibles limitaciones metodológicas o factores que podrían cuestionar la interpretación de estas cifras”.
“Es importante ver cómo se origina esta información” expresa Miguel García y se pregunta “¿Cómo se obtuvieron estas cifras? ¿Se basan en registros oficiales de alojamientos, encuestas a turistas, o estimaciones?”
García aclara el origen de los datos “lo que se contabiliza no son personas, sino los datos que ANTEL recopila sobre movilidad. Estos datos no proporcionan información específica sobre turismo, sino que registran cuántas veces un celular se conecta a la red en un determinado lugar. Esto permite inferir la presencia de una persona en un destino, pero no distingue entre visitantes turísticos y otros tipos de movilidad”.
“Es un error interpretar esta información de manera literal, ya que la metodología utilizada no es precisa. Por ejemplo, si una persona de Soriano viaja a Río Negro 20 veces por cualquier motivo, se la contabilizará como 20 visitas distintas. Esto puede distorsionar la interpretación de los datos, ya que no refleja necesariamente la cantidad de individuos únicos, sino la frecuencia de sus conexiones”.
“Estas cifras podrían interpretarse de manera optimista, pero es importante evitar conclusiones apresuradas. Aun si los datos reflejaran un aumento real de visitantes o turistas, es crucial recordar el impacto real que la actividad turística tiene en la generación de empleo genuino. En este sentido, surge una pregunta clave: si el turismo está creciendo, ¿por qué el departamento de Río Negro se mantiene entre los primeros puestos en desempleo?” se interroga Miguel García
“Además, cabe preguntarse cómo se distribuyen en el territorio estas supuestas visitas. Si tomáramos los datos de manera literal, estaríamos hablando de un promedio de 3.600 visitas diarias al departamento, una cifra que, al contrastarla con la realidad, resulta difícil de sostener.
La estadística en el turismo es una herramienta fundamental para la gestión de políticas públicas orientadas al desarrollo territorial. Permite, entre otras cosas, planificar acciones de manera organizada, comprender el perfil de los visitantes y analizar sus preferencias, lo que resulta esencial para diseñar estrategias efectivas”.
Las preguntas son variadas y una vez obtenidos los datos hay que utilizarlos correctamente dice García “Tenemos los datos, pero la verdadera pregunta es: ¿qué hacemos con ellos?
¿Qué nos dicen? Necesitamos profundizar en su origen y significado. ¿De dónde vienen los visitantes? ¿Qué los motiva a elegir Río Negro? ¿Qué actividades realizan durante su estadía? ¿Cuánto tiempo se quedan en promedio? ¿Qué medios de transporte utilizan? ¿Cómo descubren las propuestas turísticas que ofrece el departamento? Además, es crucial conocer detalles sobre su perfil: ¿qué edades predominan? ¿A qué se dedican? ¿Cuál es la distribución por género? Estas preguntas no son solo números; son la clave para entender y potenciar el turismo en Río Negro”.
“Río Negro tiene todo para destacarse como un destino turístico de primer nivel y convertirse en un complemento estratégico de la oferta turística del país. Pero no basta con tener potencial: es hora de actuar. Necesitamos un impulso decidido a los operadores turísticos, políticas claras y consistentes a nivel departamental y municipal que trasciendan gobiernos y partidos. Sin embargo, el verdadero desafío está en que la masa crítica del sector enfrente profesionalmente de una vez por todas los retos que como destino tenemos por delante. Es momento de dejar atrás la inercia y construir un espacio de gobernanza público-privada que trace los lineamientos necesarios para que Río Negro recupere su lugar en la agenda turística nacional y regional. Mejorar lo existente, invertir con inteligencia, innovar sin miedo y planificar con visión de futuro no son opciones, son obligaciones. ¿Estamos a la altura del desafío?” finaliza Miguel García








