La producción de frutas y verduras sufre las consecuencias de la tercera la de calor del verano. Lechuga, morrón y zapallitos verán el mayor impacto.
¿Cómo puede afectar a la inflación?
La inflación viene de presentar en febrero una leve variación del 0,69% en relación a enero, mientras que la medición interanual se ubicó en 5,10%, según el último Índice de Precios del Consumo (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El aumento de los precios viene siendo una preocupación en las autoridades monetarias y económicas ya que, sí bien el IPC todavía se mantiene dentro del rango meta —lleva 21 meses consecutivos por debajo del 6%—, lo cierto es que parece estancada por encima del 5%, y la coyuntura internacional insinúa una tendencia más bien inflacionaria.
En ese sentido, en el informe de febrero, la mayor incidencia en el indicador fue nuevamente de alimentos y bebidas no alcohólicas(0,26%), con un repunte del 1,42% en hortalizas, tubérculos y legumbres. Allí se destacaron principalmente los aumentos de precios en espinacas (26,01%), lechuga (19,61%), acelgas (13,35%), y zapallitos y zucchini (13,82%).
Por lo tanto, es posible esperar que este rubro tenga un impacto todavía más significativo en la inflación de marzo si las verduras aumentan como consecuencia del daño en la producción. Si bien todavía es pronto para determinismo, podría ser un factor clave para que el IPC se acerque a las expectativas —poco optimistas— de los agentes económicos.
Fuente Ámbito








