OSE y el consorcio Aguas de Montevideo acordaron pausar el contrato del Proyecto Neptuno. Una mesa de trabajo analizará modificaciones, continuidad o cancelación de la iniciativa.
El Proyecto Neptuno, iniciativa para garantizar el suministro de agua potable en el área metropolitana de Uruguay, fue suspendido por 90 días. La decisión fue formalizada este jueves 24 de abril mediante un acuerdo entre OSE y el consorcio Aguas de Montevideo, integrado por Berkes, Ciemsa, Saceem y Fast.
La medida incluye la creación de una mesa de trabajo liderada por Presidencia de la República. Este espacio analizará los términos del contrato firmado en enero de 2025 durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. El objetivo es evaluar alternativas técnicas, económicas y jurídicas para el proyecto.
Reuniones previas y llegada al acuerdo entre OSE y Aguas de Montevideo
Días antes, el gobierno de Yamandú Orsi sostuvo un encuentro con el consorcio. Allí se acordó detener el desarrollo del contrato durante tres meses. “Lo que planteamos y acordamos con el consorcio es frenar la ejecución del contrato por los próximos 90 días para renegociar lo firmado por el gobierno anterior”, declaró Alejandro Sánchez, secretario de Presidencia.
El contrato original, firmado el 23 de enero de 2025, surgió de un proceso iniciado en noviembre de 2022. Según el comunicado oficial de entonces, la obra buscaba construir un sistema de potabilización como “fuente alternativa ante problemas técnicos o fenómenos climáticos adversos”.
Sánchez reiteró que el gobierno actual mantiene una visión “crítica” hacia el proyecto. “Entendemos que no es oportuno y no resuelve el problema de fondo: garantizar el abastecimiento de agua potable”, afirmó. La mesa de trabajo evaluará desde modificaciones al acuerdo vigente hasta su posible cancelación.
“Todos los escenarios están arriba de la mesa”, señaló el jerarca. Esto incluye continuar con cambios, suspender definitivamente el proyecto o impulsar otras obras. Sin embargo, advirtió que las opciones deben ajustarse al marco jurídico, técnico y económico establecido en el contrato.
Proyecto Neptuno, un proyecto impopular y criticado
El proyecto Neptuno, a ubicarse en Arazatí, San José, fue firmado por el entonces presidente Luis Lacalle Pou, apenas antes de dejar el mandato, con lo que dejó una obligación a Orsi que ahora está sujeto y comprometido con un contrato.
Lacalle decidió ignorar el amplio descontento popular con este proyecto, y las alarmas de la academia y los ambientalistas que alertaba de los impactos ambientales de este polémico negocio privado.
El exmandatrio también ignoró el proyecto Casupá, que había dejado totalmente listo y prefinanciado el gobierno de Tabaré Vázquez, en lo que algunos analistas aseguran fue una movida con tintes políticos y para priorizar un enfoque privatizador del derecho humano al agua.
Fuente LR21








