Las primeras reacciones a los anuncios del gobierno, provinieron de la Cámara de Industria y del PIT-CNT.
El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Alfredo Antia, dijo, hablando con el diario El País: “En el medio del río se nos pide (por parte de la presidencia de la República) un cambio de acción. Mientras nos piden cuidar los precios, por otro lado nos están solicitando que indexemos los salarios”.
Antia anotó que la realidad de cada empresa es muy distinta y se vuelve a convocar a una negociación por rama, cuando hay casos donde las empresas comprendidas tienen “más aire” para realizar un ajuste salarial, y otras enfrentan una realidad económica más compleja.
Joselo López, vicepresidente de PIT-CNT y secretario general de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado, señaló que, cuando hay alguna medida que intenta mejorar el poder adquisitivo, “nunca hay que despreciarla y siempre es bienvenida”, pero apuntó que “en la página web de Presidencia se plantea que es un adelanto del ajuste que se va a aplicar en enero. Por lo tanto, esto no es un incremento que se pueda tomar a cuenta de la pérdida salarial que hubo, sino que es un adelanto”, afirmó el sindicalista.
López desestimó la estimación del presidente en conferencia de prensa de que a lo largo del año habrá un 9% de aumento a los públicos que más o menos va a mitigar la inflación que pueda cerrar este año. Llegó a esa cifra sumando el aumento de 7% en enero y este de 2% en julio. Según el sindicalista, “no se puede hacer eso porque aquel 7% ni siquiera cubrió la inflación del año pasado, que fue de 8%; entonces, lo que se está anunciando no hace a la realidad de lo que va a suceder cuando cierre el año”, dijo el vicepresidente del PIT CNT.
A nivel de analistas económicos, Pablo Rosselli, socio de la consultora Exante, consideró que el anuncio que realizó el gobierno anoche dejó en evidencias la elección de “opciones poco consistentes” en el manejo de la política macroeconómica para contener el avance de la inflación.
En diálogo con El Observador, Rosselli recordó que hace apenas unos pocos días atrás el propio Banco Central (BCU) subía de forma “significativa” la tasa de interés para anclar las expectativas inflacionarias, mientras que ayer lunes se envió una “señal opuesta” anticipando ajustes de salarios públicos y pasividades y convocando al sector privado a “adelantar” correctivos por inflación.
Otra opinión: Alfonso Capurro, socio de consultoría de CPA Ferrere, consideró que esta señal también preocupa en el “mediano plazo” porque las expectativas de inflación van a mantenerse “desancladas” y “altas”.
Para el economista Capurro, la determinación del gobierno atiende a “dos tipos de equilibrios políticos”; por un lado, la presión que estaba recibiendo el Poder Ejecutivo para mantener a la “coalición unida” y, por otro lado, una “presión política” para dar una respuesta a una inflación que viene erosionando a los salarios y las jubilaciones.
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