jueves, abril 2, 2026

Uruguay afianza su mercado cárnico ante la caída Argentina

Uruguay afianza su mercado cárnico ante la caída Argentina
Orilla y Media TV

Uruguay afianza su mercado de carne bovina en un escenario regional que le resulta cada vez más favorable. La apreciación del peso argentino —que encareció los cortes exportables— y la consecuente caída del 20 % en las colocaciones de su vecino han abierto espacio para que los frigoríficos uruguayos ganen terreno en los principales destinos. Con 196 610 toneladas exportadas hasta el 17 de mayo, un 3,4 % más que en el mismo período de 2024, la industria local se consolida además con un precio récord anual de 5 532 USD por tonelada.

Los datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC) muestran que Uruguay afianza su mercado incluso en China, donde las ventas uruguayas cayeron 20,7 % interanual en volumen, pero subieron de 4 162 a 4 813 USD por tonelada. Allí, la merma argentina fue mucho más abrupta: los embarques a ese país asiático pasaron de 203 000 a 137 000 t, según Senasa. Esa pérdida de competitividad del rival histórico se originó en un lomo que cuesta cerca de 4,70 USD por kilo contra 3,50 USD en Uruguay, de acuerdo con la cámara frigorífica CICCRA.

Frente a una carne argentina “la más cara de América Latina”, como definió Miguel Schiariti (CICCRA) a la agencia Reuters, Uruguay afianza su mercado diversificando envíos hacia Estados Unidos, hoy su principal comprador. El acceso libre de arancel y la demanda estable de cortes premium han hecho que los frigoríficos prioricen ese destino, aunque sin descuidar Asia. Las 61 938 t colocadas en China durante el primer cuatrimestre se combinaron con mayores volúmenes hacia Norteamérica, donde los precios siguen por encima de la media mundial.

Analistas locales señalan que el competitivo tipo de cambio uruguayo y la estabilidad sanitaria —sin focos de aftosa ni restricciones fitosanitarias— consolidan la preferencia de importadores en un mercado global ajustado. A corto plazo, el Instituto Nacional de Carnes prevé que el flujo exportador se mantendrá firme, alentado por la demanda de cortes del Cuarto Delantero en EE. UU. y la tradicional compra de cortes parrilleros por parte de la Unión Europea de cara al verano boreal.

El desafío será sostener la oferta ante una faena que podría desacelerarse en invierno y ante la eventual reaparición de la competencia argentina si su tipo de cambio real se corrige. Mientras tanto, el productor uruguayo aprovecha un precio internacional en máximos y un dólar local relativamente estable, convencido de que —por ahora— la ecuación cierra: Uruguay afianza su mercado, mejora sus ingresos y ratifica su reputación de proveedor confiable en la mesa global de la carne.

Orilla y Media TV