El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, dio detalles sobre la renegociación del contrato de la planta con el consorcio Aguas de Montevideo.
La planta estará gestionada por OSE y ratifican la represa de Casupá
En el marco del convenio, se acordó una prórroga hasta el 31 de agosto para terminar de pulir los detalles del nuevo contrato, que será sometido a la evaluación del Tribunal de Cuentas. En tanto, el comienzo de las obras comenzarán en 2026. A su vez, admitió que también se realizará la represa de Casupá de forma de «aportar esas garantías hacia el futuro para hacer frente a fenómenos de déficit hídrico», sostuvo Sánchez.
A su vez, aclaró que “la gestión de la planta de Aguas Corrientes va a estar al frente de OSE”, al señalar que de esta manera se evitan las discusiones sobre el artículo 47, que establece que la operación del proceso tiene que ser parte de un servicio público, operado y a cargo de una persona jurídica estatal.
Sobre los valores, el secretario de Presidencia indicó que “el proyecto Neptuno tenía un costo aproximado de 300 millones de dólares, con financiamiento a largo plazo» y aclaró: «Ahora los costos están en el entorno de los 200 millones o un poco más. No quiero poner una cifra porque puede tener una modificación, pero es un tercio aproximadamente».
«La empresa va a quedarse con los mantenimientos, pero no con la gestión de la planta, que será de OSE», insistió Sánchez y, ante la consulta de la prensa, sostuvo que «no le pusimos nombre, pero le pondría esperanza, porque con esto hemos construido la garantía para que los uruguayos del área metropolitana sientan la tranquilidad de que al 2045 está garantido el abastecimiento de agua potable».
Fuente Ámbito








