El presidente Orsi consideró que «el formato del contrato es una trampa», a la vez que la asociación de astilleros gallegos se ofreció a ser intermediaria en el conflicto.
Orsi descarta que haya jerarcas involucrados
De todos modos, Orsi descartó, de momento, que haya «jerarcas involucrados», en alusión a los extitulares del Ministerio de Defensa Nacional (MDN), Javier García y Armando Castaingdebat. «No me imagino eso. Acá lo que estamos viendo es que hubo una empresa que no se portó bien. No digo más nada que eso. Incluso conozco a las personas que estuvieron al frente de los ministerios, con quien tenemos un diálogo fluido y acá lo que me parece que pasó es que se obró de manera incorrecta con el Estado uruguayo y eso es lo que tiene que corregirse y enderezarse, para que podamos tener las patrulleras funcionando», aseguró, buscando bajar la tensión política que ha caracterizado el escándalo desde el primer anuncio del gobierno.
El ofrecimiento de los astilleros de España
En paralelo, y mientras la denuncia contra Cardama avanza con las nuevas pruebas, la Asociación Clúster del Naval Gallego (Aclunaga) envió una carta al gobierno uruguayo, en la cual se ofreció a ser intermediaria con el astillero español, «con el deseo de buscar soluciones y apoyos que permitan» al Estado «la consecución de sus intereses». Es decir, obtener las patrullas oceánicas.
«Una de las mejores formas de dar continuidad a sus proyectos presentes y futuros es la vía de la negociación y del diálogo, diálogo que le solicitamos sea abierto con todas las partes para que puedan ustedes dirimir sus inquietudes y proyectos. A dicho diálogo, apoyo y cualquier soporte que necesitan se ofrece esta entidad a la que representamos en nombre del sector naval gallego», indicó la asociación en la misiva, firmada por el director general de Aclunaga, Oscar Gómez Díaz.
En el texto, además, hace referencia a que Cardama es «una de las empresas históricas» del sector naval gallego, el cual representa 8.000 puestos de trabajo en Galicia.
«Europa representa el 8% de la construcción naval mundial, de ese 8% España representa el 14% de dicho valor, y ello nos obliga a luchar por cada contrato posible en el mercado, lo que nos lleva a ser precisos y serios con nuestros trabajos, compitiendo de forma poco justa con los astilleros asiáticos, batalla que podría llevar no sólo a nuestra industria europea a la quiebra sino a todos nosotros en un futuro próximo, con el peligro que eso conlleva hasta para sus intereses», agregó la carta, dirigida a los integrantes de la Comisión de Defensa Nacional del Parlamento.
Fuente Ámbito








