La nafta sigue escalando en moneda extranjera y se aleja de los países vecinos, en medio del contexto polémico en torno a los precios en el mercado local.
En la comparación mundial, Uruguay vuelve a quedar mal parado, ya que ocupa el 14° lugar, con valores similares a los de Grecia (2,035 dólares) o Irlanda (2,036 dólares); y por encima de Francia, donde la nafta se consigue a 1,986 dólares por litro. El promedio global se ubica en 1,27 dólares, mientras que en América Latina es de 1,11 dólares.
Polémica por la metodología de fijación de precios de los combustibles
Los datos —aunque no novedosos— se inscriben en un contexto de discusión en torno a los precios de los combustibles y, específicamente, respecto de la metodología de fijación de los mismos, modificada el año pasado por la nueva gestión del Frente Amplio (FA).
Ante estas acusaciones —que fueron replicadas y multiplicadas desde la oposición—, el gobierno mismo, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), tuvo que aclarar que «la metodología de fijación del precio de los combustibles no contiene objetivos de financiamiento del resultado fiscal«, y que el factor de ajuste fue necesario para «sostener el subsidio al precio del supergás envasado, que se encontraba sin financiamiento al inicio del gobierno».
«Si se consideran las ventas efectivas de naftas y gasoil en 2025 (aproximadamente 960 millones de litros de nafta y 1.100 millones de litros de gasoil), y se aplica el factor de ajuste utilizado cada mes, la recaudación anual asociada al factor de ajuste se ubica en 52 millones de dólares», detalló el MEF.
De esto derivó, igualmente, el pedido de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) que, en medio de un contexto complejo del tipo de cambio, acercó la propuesta de regresar a una fijación mensual en los combustibles, en lugar del actual esquema bimestral. Una idea que rápidamente fue descartada por la titular del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, quien aseguró que no está en la agenda del Ejecutivo modificar la metodología vigente, en tanto el cálculo actual brinda «certidumbre» y «estabilidad».
Fuente Ámbito








