En otra medida que profundiza su ataque a la prensa, el Gobierno dio de baja las acreditaciones de todos los periodistas que se desempeñan en la Casa Rosada. Este jueves unos 60 trabajadores de prensa se vieron impedidos de ingresar a Balcarce 50 por una decisión unilateral de Javier Milei. La medida ocurre el mismo día en que el mandatario recibe al magnate tecnofascista Peter Thiel, CEO de Palantir.
El argumento oficial que brindó la secretaría de Comunicación -que depende de Javier Lanari, parte del equipo de Manuel Adorni-, es que hubo supuesto “espionaje ilegal” por parte de un programa del canal TN que filmó días atrás los pasillos de Balcarce 50 con uno anteojos de última generación con cámara. Este miércoles se conoció que Casa Militar, el organismo de quien depende la seguridad presidencial, denunció penalmente a dos periodistas de TN.
La medida implicó el quite de huellas dactilares de los periodistas acreditados -entre ellos, uno de elDiarioAR– y la caída de una prórroga que estaba vigente sobre las acreditaciones del año pasado, que vencieron en diciembre. “Hasta que no se esclarezca el tema de los videos, no se va a permitir el ingreso a ningún periodista”, completaron en el equipo de Lanari. No hubo comunicado oficial.
La medida de restricción a la prensa es una continuación del quite de acreditaciones de hace tres semanas a un grupo de periodistas. En su momento el Gobierno impidió el ingreso a los trabajadores de medios que publicaron algunas de las noticias producidas por una supuesta red rusa que buscaba desacreditar a Milei. También hubo una acción similar en el Congreso.
La medida además está alineada a los cuestionamientos e insultos de Milei contra los medios y trabajadores de prensa. En sus redes sociales instaló el latiguillo “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. A su vez, organizaciones internacionales como Anmistía denunció el feroz ataque del Gobierno a la libertad de prensa a partir de la represión sistemática contra la prensa en cada una de las manifestaciones donde se activa el protocolo antipiquetes.
Fuente Análisis








