Callar, realizar operaciones mediáticas falsas o ignorar la multitudinaria marcha de rechazo a la reforma de la ley 8732/93 no habla bien del gobierno de Frigerio y de los legisladores. Miles y miles de trabajadores activos y jubilados recorrimos las calles de Paraná para plantar frente a casa de gobierno, sede de los tres poderes del estado, el NO A LA REFORMA. Llegamos de todos los rincones de Entre Ríos para dar contenido y potencia a la convocatoria multisectorial que se hizo cuerpo, y legítimo un reclamo que se extiende en todo el territorio ampliando la voz de los que no la tienen.
Por Colectivo de Trabajadores por la Ventana
Ocultar la demanda popular es tensar aún más la situación de bronca, necesidad y angustia ante un escenario de pobreza y miseria propio de las políticas de ajuste que se descarga sobre el conjunto de la colectividad entrerriana. Empobrecer a los empleados agudiza un escenario de confrontación y conflictividad social que atenta contra la paz social.
El espejo de degradación dónde mirarnos es el de la obra social que a las claras está la pérdida de prestaciones luego de la intervención y el cambio de paradigma perpetrado por el poder ejecutivo. Nos preguntamos si los legisladores están dispuestos a entregar las jubilaciones como lo hicieron con la salud.
Cuando los poderes económicos asaltan el estado, deforman la democracia, mercantilizan la salud y convierten las jubilaciones en subsidios a la pobreza, agravan y agrandan la brecha de la desigualdad rompiendo los sistemas solidarios y los lazos comunitarios.
No es sólo bajar los ingresos de 66.000 jubilados y pensionados, sino que tiene consecuencias individuales, familiares y sociales. La angustia, la depresión, el quebranto de los vínculos afectan de manera decisiva la salud mental y física, resquebraja las relaciones intrafamiliares poniendo en riesgo la seguridad personal, la dignidad, la integridad física, psicológica, económica, patrimonial…Además coarta la posibilidad material de lo más mínimo como la seguridad alimentaria, realizar arreglos hogareños, pagar servicios e impuestos, mantener y/o reemplazar artículos de la casa, postergar la atención de la salud, evitar dar changas a terceros, restringir la recreación y la cultura, etc.
El achique del dinero circulante está a la vista con el cierre de comercios y crecimiento de la desocupación, nos preguntamos si los gobernantes son conscientes o es buscado el daño que están ocasionando a la población.
En plaza mansilla la multitud exigió:
- No a la reforma, y que el gobierno se abstenga de presentar proyecto.
- Aumento generalizado de salarios constitucionales es decir en blanco para que puedan aliviar las finanzas de la caja y de los trabajadores.
- Reclamar la deuda histórica del anses por la resignación de recursos coparticipables en la nación y el pago por ley a las cajas no transferidas.
- Generar un fondo de sostenibilidad de la previsión jubilatoria.
- Analizar y corregir los subsistemas que requieran revisión.
Un gobierno consustanciado moralmente con su pueblo debería retirar el proyecto, pedir renuncia de funcionarios y abrir el juego democrático de la consulta real para resolver los problemas.
La pelota está en la cancha de Frigerio, su gabinete y el de los legisladores todos. Ahora queda en sus manos de como trabajar ese partido decisivo para entrerrianos y entrerrianas,
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