jueves, julio 16, 2026

En plena fiebre mundialista, el Senado apuró la reforma previsional en Entre Ríos

reforma previsional UCR Activa sobre la reforma: "La Caja no se salva ajustando a los más débiles sino con transparencia”
Orilla y Media TV

Mientras la atención pública empezaba a desplazarse hacia el partido de la Selección Argentina, el Senado entrerriano avanzó este miércoles con la media sanción de la reforma previsional impulsada por el oficialismo. La iniciativa, presentada bajo el nombre de “Restauración del Equilibrio y Fortalecimiento del Sistema Previsional”, modifica la Ley N.º 8.732 y redefine aspectos sensibles del régimen jubilatorio provincial.

Por UCR Activa Entre Ríos 

La media sanción se obtuvo con una votación de 10 votos afirmativos y 7 negativos. El oficialismo logró aprobar el proyecto impulsado por el gobernador Rogelio Frigerio con el acompañamiento de las senadoras Gladys Domínguez y Nancy Miranda, cuyos votos resultaron decisivos para conformar la mayoría. Así, una reforma estructural del régimen jubilatorio provincial avanzó en el Senado con una mayoría construida sobre apoyos que excedieron al bloque oficialista y que terminaron inclinando una votación de fuerte impacto político, social e institucional.

Pero la gravedad institucional no está sólo en el resultado. También está en el modo, en el momento y en el mensaje político que deja este tratamiento. Días antes, en una entrevista radial, el senador Rubén Dal Molín había anticipado que la sesión especial se realizaría por la mañana porque a la tarde jugaba la Selección Argentina. Consultado sobre el tema, no cuestionó esa lógica. Por el contrario, sostuvo que, al tratarse de “un único tema”, no creía que la sesión pudiera extenderse desde las 9:30 hasta las 17 horas, aun reconociendo la importancia del proyecto. También afirmó que la fecha de tratamiento ya había sido acordada previamente.

Ese dato confirma que no se trató de una casualidad. El Senado decidió avanzar en tiempo récord con una reforma estructural, que afectará derechos previsionales de trabajadores activos, jubilados actuales y futuras generaciones, en medio de un acontecimiento deportivo capaz de concentrar la atención social y desplazar el debate público.

La historia argentina conoce demasiado bien el uso político de los grandes eventos deportivos. El Mundial de 1978, organizado durante la última dictadura militar mientras se secuestraba, torturaba y desaparecía personas, sigue siendo una advertencia dolorosa sobre cómo el poder puede utilizar la pasión popular para distraer, encubrir o neutralizar discusiones fundamentales. No se trata de equiparar contextos históricos distintos, sino de señalar una lógica inadmisible en democracia: aprovechar la distracción social para avanzar sobre derechos.

La media sanción de esta reforma previsional deja una señal preocupante: como si bastaran unas pocas horas para definir el futuro de la Caja de Jubilaciones; como si una ley que compromete la vida de cientos de miles de entrerrianos pudiera tratarse mirando el reloj por un partido de fútbol.

Dal Molín ya había dado una señal alarmante al iniciar su propio trámite jubilatorio mientras debía debatir una reforma que cambiaría las reglas para los demás. Ahora vuelve a aparecer asociado a una conducta política que revela el mismo problema: no comprende que la función pública exige algo más que legalidad formal. Exige ética, prudencia, responsabilidad y respeto por la sociedad.

Una reforma previsional no puede tratarse con apuro, desdén ni oportunismo. Mucho menos puede obtener media sanción sin audiencias públicas reales, sin números plenamente transparentes y sin escuchar a quienes sostienen la provincia con su trabajo, sus aportes, sus impuestos y su esfuerzo cotidiano.

La Caja de Jubilaciones no se reforma entre el apuro legislativo y la distracción mundialista. Se debe debatir de cara al pueblo.

 

 

Orilla y Media TV