La ficción dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart tendrá su estreno este viernes 18 de septiembre, a las 22, por TNT. Desde este sábado estará Cautiva disponible completa en Flow. La serie toma como punto de partida el caso del convento de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá, revelado en 2016 por una investigación de ANÁLISIS y Daniel Enz.
Esta noche, a las 22, TNT estrenará “Cautiva”, la serie que lleva a la ficción una historia que en Entre Ríos tiene un origen muy concreto. Diez años después de que ANÁLISIS revelara, a partir de una investigación de Daniel Enz, lo que ocurría puertas adentro del convento de las Carmelitas Descalzas de Nogoyá, aquel caso llega ahora a la pantalla.
El estreno será con el primero de los seis episodios. Desde este sábado 19, la temporada completa estará disponible en Flow.
Dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, «Cautiva» no reconstruye de manera documental lo ocurrido en Nogoyá. Parte de aquel caso para construir una ficción sobre el encierro, la obediencia, la fe, el poder y las consecuencias que puede dejar una experiencia extrema.
La serie tiene a Carolina Kopelioff en el papel de Clara y a Lorena Vega como Madre Cecilia. Completan el elenco Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Valeria Lois, Rochi Hernández, Justina Bustos, Tomás Wicz y Luis Ziembrowski, entre otros.
La presentación de Cautiva reunió días atrás en los estudios de Warner Bros., en Buenos Aires, a parte del elenco y al equipo creativo de la serie. ANÁLISIS fue uno de los dos medios entrerrianos invitados y pudo conversar allí con sus directoras y protagonistas sobre el desafío de llevar a la ficción una historia cuyo punto de partida ocurrió en Nogoyá.
Ese origen es importante, pero también lo es la distancia que las realizadoras decidieron tomar respecto de los hechos concretos. Cautiva no es una reconstrucción documental ni pretende trasladar a la pantalla, personaje por personaje, lo ocurrido dentro del convento.
Paula Hernández explicó que el caso funcionó justamente como eso: un comienzo. “Cuando nosotros nos acercamos al caso real fue como un punto de partida”, señaló. A partir de allí, el trabajo consistió en encontrar una narración propia para la serie y construir personajes capaces de llevar la historia hacia otros interrogantes.
La directora espera que esa decisión permita que la ficción no quede encerrada en el hecho que la inspiró. Durante la conversación con ANÁLISIS habló de la posibilidad de que la serie “abra cabezas” y genere preguntas alrededor del abuso de poder, los vínculos, la justicia y también la fe.
Jazmín Stuart puso el acento precisamente en esa diferencia. Para ella, una de las claves fue separar espiritualidad, fe e institución religiosa. El problema aparece cuando el poder se concentra y deja de admitir límites. “La persona que acumula poder dentro de una institución puede hacer cosas tremendas”, sostuvo.
Ese mecanismo, planteó, permite que la historia pueda leerse mucho más allá de un convento. Lo que «Cautiva» muestra sobre sometimiento, obediencia, manipulación y violencia podría trasladarse a otros ámbitos en los que alguien queda sometido a una estructura de poder.
Clara y Madre Cecilia
Ese conflicto se encarna principalmente en Clara y Madre Cecilia, los personajes interpretados por Carolina Kopelioff y Lorena Vega.
Clara es una joven que ingresa a una comunidad religiosa buscando otro camino para su vida y termina encontrándose con un régimen que comienza a reducir sus márgenes de decisión. El relato va siguiendo ese proceso y las consecuencias que tendrá después de salir del convento.
Para construir el personaje, Kopelioff habló antes del rodaje con la mujer cuya experiencia estuvo en el origen de la historia. Ese encuentro fue una referencia para la actriz, aunque el trabajo posterior estuvo orientado a crear a Clara como un personaje de ficción y no como una reproducción de aquella persona real.
Lorena Vega tuvo enfrente otro desafío. Madre Cecilia ocupa el lugar de autoridad dentro del convento y ejerce sobre las religiosas un poder sostenido también desde el temor y la manipulación psicológica. La actriz contó que la construcción del personaje exigió investigación y un trabajo compartido con el resto del equipo para no reducirla simplemente a una figura unidimensional.
Esa complejidad atraviesa buena parte de la serie: comprender los mecanismos de poder sin convertirlos en una justificación y mostrar la violencia sin apoyarse únicamente en el impacto.
También allí hubo una decisión deliberada de las directoras. La puesta evita convertir el sufrimiento de las mujeres en espectáculo. El encierro aparece en los cuerpos, en los silencios, en los espacios y en las relaciones que se van estableciendo dentro del convento.
La construcción visual tuvo un peso importante. Para darle forma al convento que aparece en pantalla se trabajó con tres locaciones diferentes, articuladas luego como si fueran un único lugar. Hacia adentro predominan una estética más cerrada y una paleta contenida; cuando la historia sale de esos muros, el mundo recupera otros colores.
La narración tampoco permanece siempre en un mismo tiempo. El pasado dentro del convento y el presente de los personajes van dialogando y permiten reconstruir de manera gradual qué ocurrió y qué quedó después de aquella experiencia.
Para Lorena Vega, además de los temas que plantea, la serie tiene una fuerte apuesta cinematográfica. Cuando ANÁLISIS le preguntó qué esperaba que encontrara el público al verla, respondió con una frase breve: “Amor por la ficción”. Habló entonces del trabajo artístico, plástico, sonoro y actoral que sostiene los seis capítulos.
Ese recorrido comienza esta noche a las 22 por TNT. Desde mañana, los seis episodios de Cautiva podrán verse completos en Flow.
Por Gabriela Gómez del Río – Análisis








