sábado, septiembre 19, 2026

El Quincho: entre el asado, la rosca y las preocupaciones por el parque industrial

quincho
Orilla y Media TV

Este miércoles, en el quincho, el asador llegó temprano. Federico ya lo estaba esperando y, mientras miraba hacia la entrada, comentó:

—Vamos a ser pocos, me parece. Chapa y Ariel no avisaron de su presencia.

En eso apareció Baby, con información de último momento:

—Chapa no viene. Me avisó que está complicado.

Algunas risas, como para que no faltara el condimento habitual, y enseguida apareció la pregunta por Ariel.

—No sé —respondieron.

Pero el que sí venía era Sergio.

—Ah, bien —dijo Diego—. Hoy no hay fútbol, así que lo podemos aprovechar para que nos cuente qué está pasando con los efluentes del parque industrial.

Federico, mientras tanto, aprovechó la tranquilidad del quincho para mirar un poco más allá de las brasas.

—Esta será la primavera —comentó—, y la rosca política empieza a organizarse en otros lugares.

Baby, viejo militante y siempre atento a las señales, no dejó pasar la oportunidad:

—Y bueno, con las propuestas y según algunas fotos que aparecen en los medios de futuros candidatos, esto se está poniendo lindo.

Diego, mientras acomodaba el asado, lanzó la ironía:

—¿Vos estás diciendo que no vienen por alguna invitación?

Federico, verborrágico como siempre, no se quedó atrás y soltó una de esas frases que dejan pensando:

—El que quiera participar de otras invitaciones es libre de hacerlo. Lo único que estaría bueno es que avisen, porque a mí no me gusta esperar a nadie.

Sergio escuchaba y observaba. Después dejó deslizar un comentario, como quien no quiere meterse demasiado en la conversación:

—Hace mucho que están en el quincho. No creo que estén queriendo emigrar para otro lado.

Baby, con la sabiduría de quien sabe cuándo hay que poner hielo a una conversación, puso hielo en el vaso y también en el debate:

—Sergio, ¿y cómo ves lo del parque industrial y todo este tema de los efluentes?

Sergio fue directo:

—Complicado. Para el parque, la Justicia no va a dar marcha atrás. Así lo veo.

Federico tomó la palabra inmediatamente:

—Estamos jodidos con la contaminación. Ahora parece que quieren poner una antena telefónica en la zona de Obras Sanitarias y los vecinos se están oponiendo.

Diego, entre las brasas y el fuego, reflexionó:

—Nos contaminan el río, el aire… No sé cómo se va a seguir viviendo. Y, para colmo, parece que todo termina siendo una cuestión de plata.

Baby no dejó pasar la referencia:

—Y si los dejan, lo hacen. Ya pasó con las papeleras.

Federico, más serio, resumió la preocupación en una frase:

—Nos están enfermando a cuenta gotas.

El silencio duró poco. Diego miró la parrilla y decidió que había llegado el momento de cambiar de tema.

—El asado ya está.

Y ahí sí, todos entendieron que había una prioridad que no admitía discusión.

Federico ya tenía preparada la salsa criolla y la ensalada. Salieron los platos, los cubiertos y comenzaron a servirse.

Como siempre, el quincho volvió a tener su propio idioma.

Esta vez no fue el de las palabras, las internas ni la política.

Fue el sonido de los cubiertos.

Orilla y Media TV