sábado, octubre 10, 2026

El Quincho bajo tormenta, el anuncio de Ísola, lo comedores y el fuego

El Quincho bajo tormenta, el anuncio de Ísola, lo comedores y el fuego
Orilla y Media TV

Fue un miércoles distinto en El Quincho. Tarde de tormenta, lluvia, rayos y truenos. Pero la comisión, como dice el histórico, no se suspende por mal tiempo. Apenas aflojó el temporal, Federico se hizo presente, se adelantó y prendió el fuego. Baby y Chapa llegaron con la garúa a sus espaldas. Diego, algo retrasado, apareció junto a Polo, el guardia, que esta vez venía más preocupado por los relámpagos que por la política y terminó refugiado debajo del mesón.

El espíritu de juntarse, eso sí, estaba intacto.

Y cuando parecía que la tormenta era el tema de la tarde, Baby tiró la primera piedra:

—Ya tenemos candidato a intendente para el 2027.

La frase cayó casi con la misma fuerza que un trueno.

Todos miraron a Federico, que ya le había entregado la parrilla a Diego. Pero la cuestión tenía un antecedente. No era una ocurrencia de esa tarde ni una especulación de la mesa: Juan Isola lo venía anunciando desde hacía tiempo y, finalmente, cumplió con lo que había anticipado.

Federico, respondió:

—Y bueno… Juan Isola lo venía anunciando y cumplió.

Chapa, que siempre está atento a los movimientos políticos y le gusta analizar cada jugada, no dejó pasar el detalle:

—Medio apresurado…

Pero Baby, rápido de reflejos, cerró la discusión:

—Con los anuncios nunca es temprano ni tarde.

La confirmación ya estaba sobre la mesa. Lo que Isola había venido anticipando dejó de ser comentario de pasillo para transformarse en una definición política concreta:

Mientras tanto, Diego acomodaba los broches de cerdo sobre la parrilla y reconocía:

—Yo estoy sorprendido, pero a la vez celebro lo del compañero Isola

La charla, naturalmente, fue por más.

—Era ideal para festejar, pero no pudo venir —dijo Chapa.

Y enseguida apuntó directamente al protagonista:

—¿Y vos, Fede? ¿Vas a seguir diciendo que te vas a candidatear? Porque jugar dijiste que jugás en el 2027.

Baby, viejo zorro de la militancia, volvió a meter presión:

—¿Y de nuevo como diputado?

Federico sonrió, sin entregar demasiado:

—Ya veremos…

Pero entre trueno y trueno apareció otro tema que hace meses circula por la mesa: los comedores escolares.

—Está complicado ese tema —advirtió Federico—. Hace varios meses que está en danza y todavía no se resuelve. Y pensar que todo comenzó con nuestra maestra rural, por los nutrientes y la calidad de los alimentos.

Chapa no dejó pasar la oportunidad:

—Y se ve que tan equivocada no estaba. Ahora habrá que ver si la mesa consultora tiene la última palabra.

Baby recordó el papel de Vanesa:

—Vanesa logró poner sobre la mesa que la calidad no daba las condiciones nutricionales. Ahora es responsabilidad del Gobierno.

Diego, sin abandonar la parrilla, preguntó:

—¿Y será responsable el Gobierno?

Federico fue contundente:

—Se van a tener que hacer cargo.

La lluvia volvió a caer con intensidad y, como suele ocurrir en El Quincho, la política quedó por un momento subordinada al fuego.

—¡Esto ya está! —avisó Diego.

No hubo plato. Los brochettes de cerdo fueron directo a una tabla de madera y la cena terminó improvisada, tipo picada, con chorizos, tomates y asado.

Polo, mientras tanto, seguía refugiado debajo del mesón, esperando que terminaran los rayos y los truenos.

La conversación política tuvo que tomarse un descanso.

Pero una cosa había quedado clara entre el fuego, la lluvia y los truenos: lo que Juan Isola venía anunciando finalmente tomó forma. El 2027 ya tiene un nombre dando vueltas en El Quincho.

Orilla y Media TV