El carnaval de Gualeguay “es festejar, vivir, divertirse y jugar con espuma”, así lo aseguró a Elonce uno de los espectadores y protagonistas del tradicional corso de la localidad del sur entrerriano.
Gualeguay «vibró» al ritmo de las comparsas K’rumbay, Si-Si y Samba Verá, que desplegaron todo su brillo en el corsódromo, registró Elonce con móviles en vivo desde la pasarela de 450 metros de pasarela y un espacio para 16 mil espectadores.
La de este sábado por la noche fue una fiesta con brillo, ritmo y color pero que también «derrocha alegría y diversión» según definieron los gualeyos a nuestro medio. Las comparsas K’rumbay, Si-Si y Samba Verá brillaron con sus shows en el corso que según afirman, es «el más divertido del país».
Elonce transmitió en el marco de «Nuestras fiestas», que tiene como objetivo difundir los diferentes eventos provinciales, regionales, culturales, deportivos y artísticos que engalanan a Entre Ríos y la región.
El corso «de la diversión»
El público disfrutó, con espuma en mano, la gran fiesta que ofrece Gualeguay. Todos coincidieron en que vivencian «a pleno» esta gran fiesta. “El carnaval es lo más en Gualeguay, es festejar, vivir, divertirse y jugar con espuma”, aseguró Mario a Elonce.
De hecho, otra mujer que haber integrado la comisión de una de las comparsas organizadoras, Macumba, mencionó que el de esa agrupación de antaño “fue el granito de arena por que el año tras año se ven los resultados”.
Un blanco manto de espuma volvió a cubrir los corsos de Gualeguay
La historia carnavalera en Gualeguay
Corsódromo
Fue inaugurado el 15 de enero de 2005 en el predio de la antigua estación del ferrocarril. Tiene 450 metros de extensión y 37 columnas de luminarias a lo largo de toda la pista.
Volvió a nevar en los Corsos de Gualeguay
El complejo cuenta con una capacidad de recepción de 16.000 espectadores, distribuidos en tribunas, sectores de sillas, plateas y palcos terraza. Completan las instalaciones los servicios gastronómicos, las cantinas, las áreas de estacionamiento, los sanitarios y la seguridad.
Fuente El Once – Orilla y Media








