El ex intendente de Gualeguaychú y ex legislador, Emilio Martínez Garbino, se refirió al armado del futuro gobierno de Rogelio Frigerio y analizó el escenario de la política de cara al balotaje.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Martínez Garbino opinó que Rogelio Frigerio “está priorizando la coherencia, está en un diálogo con el actual gobernador para hacer una transición ordenada, no creo que esté en su horizonte fragmentar la estructura de gobierno, como ha sido tradicional, y eso va a ser una novedad en Entre Ríos”.
Al respecto, Martínez Garbino explicó que “para las designaciones va a priorizar a gente de su confianza política y humana, y sabiendo que los integrantes de ese Gabinete tienen que armonizar entre sí, no competir entre sí. Esto de la competencia y de fragmentar los gobiernos, pagar facturas políticas, ha sido muy nocivo en los gobiernos entrerrianos, nunca se logró una coherencia total, había como quiebres. Y esto además de una novedad, va a ser el elemento más importante de aporte hacia adentro de la administración pública provincial”.
“Por lo que ha manifestado, va a respetar la carrera administrativa, seguramente va a cubrir los cargos de la parte más alta pero va a respetar la carrera administrativa que asegura experiencia, conocimiento, y demás cosas de sentido común. Me parece que impera en Frigerio un sentido de sensatez que es lo que se necesita para gobernar; a veces pensamos en los hábiles, en los magos, en los próceres y solamente lo que se necesita es sentido común, sensatez e inteligencia para saber elegir colaboradores”, refirió Martínez Garbino.
Respecto de las reformas previstas y el cargo de ministro de Justicia y Seguridad que ocupará Néstor Roncaglia, quien carece de relación con el Poder Judicial, sostuvo que “el Poder Judicial es muy especial en Entre Ríos, da la sensación de que viven en otra sintonía, en ellos pesa mucho la tranquilidad salarial que no tienen otros sectores y que es inalcanzable para esos sectores, es una estructura que se considera inamovible, y creo que un cimbronazo desde afuera no le viene mal”. Agregando Martínez Garbino “Intuyo que habrá una Subsecretaría de Justicia específica con una persona competente y con conocimiento, y por ahí quizás ha tenido mucha incidencia vincular la justicia con el foro del crimen, que es donde en la justicia de Entre Ríos hay más críticas de los fiscales, los jueces, etc.”, opinó.
Por otra parte, sostuvo que “en el gobernador electo impera la prudencia, es un hombre que no quiere ir al choque, prioriza el diálogo” y recordó que “ha tenido siempre un diálogo con el gobernador (Gustavo Bordet) de larga data, a través de lo cual logró –siendo ministro del Interior- que algunos legisladores cercanos a Bordet apoyaran muchas leyes”.
Asimismo, aunque Martínez Garbino dijo desconocer “el estado actual económico y financiero de la provincia” planteó: “Imagino que no han de ser muy tranquilos los números, pero con un buen piloto y cumpliendo, porque Frigerio siempre ha sido que quiere hacer un gobierno austero, que va a dar el ejemplo con el elenco político que lo va a acompañar, que no será muy numeroso, y que dando ese ejemplo para abajo pueda ir ordenando las cuentas y el desorden administrativo. En esta provincia el empleo público tiene una fuerte incidencia y mejorar esa situación va a llevar tiempo, pero hay que empezar”.
Sobre la influencia del próximo gobierno nacional tras el balotaje, Emilio Martínez Garbino analizó: “No tengo respuesta para eso, pero hay que arrancar teniendo en cuenta que el gobierno de la provincia es de un signo político distinto a cualquiera de las dos opciones que hoy se presentan en el balotaje, lo que implica sí o sí tener una predisposición y diálogo. Además, con esto el paradigma de gobernar cambia totalmente, más allá de quién gane las elecciones, se va a acabar esa imagen de un gobernador yendo a Buenos Aires a buscar fondos para realizar cosas en la provincia y de los intendentes viajando a Paraná a pedirle al gobernador esa ayuda. Hoy un intendente de la provincia va a tener que gobernar con los recursos propios, lo que le pueda caer por la coparticipación y tendrá que tener una relación fina y profunda de comunicación con sus vecinos para realizar cosas; se acabó y ya no hay manteca para tirar al techo”.
Respecto de la dolarización que propone Javier Milei, aclaró: “No soy un experto en esto, no sé si la dolarización es el camino y creo que el verdadero camino es que la sociedad argentina entienda que hay que ajustarse los cinturones pero empezando al revés de lo que ha sido tradicionalmente donde se obliga a los que tienen menos recursos a ajustarse mientras otros sectores más pudientes que no tienen las mismas exigencias.
“El hecho electoral del 19 de noviembre es un episodio más de un proceso de largo deterioro en Argentina; se firmó el certificado de defunción de la política en Argentina como herramienta que se utilizaba para gobernar, la política se convirtió en un punto de negociación de intereses, las coaliciones son coaliciones de intereses, coaliciones electorales, no de gobierno, y todo eso desaparece gane uno o gane el otro. Va a emerger una nueva configuración de la política en Argentina, donde seguramente los partidos tradicionales con el correr de los tiempos vuelvan a emerger y serán los pilares, pero estas coaliciones no van a volver a existir, las dos han sido un fracaso. Por eso me parece que es falso plantear el tema como la opción entre un mal mayor o un mal menor, porque puede haber distintas actitudes con distintos significados, votar a un candidato tiene un sentido y votar a otro tiene otro sentido. El compromiso no es sólo votar a uno de los dos, puede ser también otro tipo de compromiso como el voto en blanco, que tiene historia en Argentina. No hay que olvidarse que el radicalismo durante años propuso el abstencionismo que tuvo en mensaje ético, no solamente político, y logró de alguna manera reordenar la vida democrática de Argentina, y no hay que olvidar que en el año ‘57 el peronismo propuso y militó el voto en blanco y con eso hirió de muerte la Constitución del ‘57. Hay antecedentes de comportamiento de la sociedad argentina que cuando le ve sentido, lo apoya masivamente. Por eso tengo grandes interrogantes con esta elección”, concluyó Emilio Martínez Garbino.
Fuente Análisis Digital








