Delgado, presidente del Partido Nacional había sido fuertemente cuestionado por no dejar su lugar como senador luego de haber sido electo.
Durante el proceso previo a la elección, se manejó la expectativa de que la presidencia del Directorio implicara dedicación exclusiva, e incluso algunos postulantes, como Luis Alberto Heber y Javier García, habían expresado públicamente su voluntad de dejar el Senado si eran electos. Por otro lado, estaba la presión del expresidente, Luis Lacalle Pou, quien había esbozado la necesidad de quien asumiera la presidencia del PN, debía ser exclusivo.
Uno de los compañeros de partido que se mostró crítico con la situación fue el senador blanco Martín Lema, quien aseguró que era «lo más conveniente». El argumento de Lema corresponde a que, con la renuncia, se podrían destrabar «diferentes circunstancias y cualquier tipo de malentendido” y que la conducción debería estar despejada de «intercambios que no ayudaban». “Entiendo que sería más conveniente, sin ninguna duda, para todas las partes, una renuncia”, comentó en su momento.
Fuente Ámbito








