En el año 2019, con la Resolución 1250/19 del CGE, del 28 de marzo, se puso en funcionamiento un sistema mediante el cual los docentes y no docentes (administrativos, ordenanzas, etc.) pertenecientes al CGE, debían cargar en el sistema SAGE las licencias médicas de “corto y largo tratamiento” para ser revisadas en auditorías por profesionales. El objetivo era reforzar el control de las licencias médicas en educación, intentando corregir aquella popular frase de que “por cada docente hay cinco suplentes”.
Por Dardo Vergara (*)
La meta consistía en frenar y reducir las licencias apócrifas y, al mismo tiempo, garantizar que los fondos se destinaran correctamente al pago de los trabajadores en ejercicio. Se sostenía que ese dinero debía reforzar el salario docente, algo que se venía repitiendo durante años, aunque ninguna gestión del CGE lo había concretado. Para tal fin, se dispuso la presencia de médicos auditores en cada Dirección Departamental de Escuelas, quienes debían controlar y validar los certificados.
Resultado…
Seis años después, los sueldos continúan tan bajos como siempre, derrumbando (como era previsible) aquella premisa falsa que hoy parece haber quedado en el olvido. Las auditorías siguen vigentes, pero el dinero alcanza cada vez menos… ¿Y ENTONCES?
Para empeorar la situación, la actual gestión encabezada por la “seudo” presidenta del CGE, Alicia Fregonese (hoy enamorada de su candidatura a Diputada Nacional), y el porteño gobernador Rogelio Frigerio, retiró a los médicos auditores de las Direcciones Departamentales de Escuelas, sin que se sepa claramente dónde fueron reubicados. Como consecuencia, en este Ciclo Lectivo 2025, muchas licencias permanecen semanas sin validar, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿SON O SE HACEN?
Licencias que se cargan en tiempo y forma ni siquiera reciben una observación que indique si el certificado es ilegible, incorrecto o presenta algún diagnóstico dudoso. El resultado: escuelas sin docentes ni ordenanzas, alumnos sin clases o con clases improvisadas por los equipos directivos, y establecimientos sin la higiene necesaria. ¿Por qué? Porque hasta que la licencia no es validada por Salud Laboral, no se puede dar continuidad al reemplazo o convocar a uno.
Conclusión…
¿SON O SE HACEN?
Alumnos sin clases por días, escuelas sin ordenanzas, sueldos al límite… Vinieron a “ordenar” la provincia y este es el resultado. La realidad habla por sí sola.
(*) Docente de Gualeguaychú








