Brasil supero a China y se consolidó como el principal socio comercial de Uruguay durante el primer cuatrimestre de 2025, al absorber exportaciones por 733 millones de dólares impulsadas por envíos de trigo, vehículos y lácteos, de acuerdo con los informes de comercio exterior de Uruguay XXI. El desplazamiento del gigante asiático —histórico destino líder— confirma que, aun en medio de la alarma por gripe aviar en el país vecino y las investigaciones por presunto dumping en lácteos, el vínculo bilateral dentro del Mercosur atraviesa un ciclo de crecimiento inusitado que refuerza su peso estratégico.
El detalle mensual muestra compras brasileñas por 198 millones de dólares en enero, 202 millones en febrero, 164 millones en marzo y 169 millones en abril. Con estos guarismos, Brasil supero a China tanto en valor como en volumen y pasó a explicar el 23 % de todas las ventas externas uruguayas al inicio de 2025. Entre las oportunidades emergentes figura el convenio que habilita la exportación de caqui fresco, un fruto tropical con fuerte demanda potencial en un mercado de más de 211 millones de consumidores.
China, por su parte, quedó relegada al segundo puesto con 719 millones de dólares. Sus compras se concentraron en celulosa, carne bovina y soja, aunque operadores aclaran que los pedidos de poroto han ganado ritmo tras el reciente acuerdo para embarcar harina de soja y de colza. Aun así, Brasil supero a China en los principales capítulos arancelarios y abrió una brecha que, de mantenerse, podría reconfigurar la matriz de destinos de largo plazo para la oferta exportable uruguaya.
Especialistas del sector agroindustrial valoran la competencia entre ambos gigantes, porque diversifica riesgos y refuerza el poder de negociación de los productores. No obstante, advierten que persisten nubarrones: Brasil analiza medidas compensatorias contra derivados lácteos uruguayos y mantiene controles estrictos sobre la carne aviar, mientras Pekín adapta de manera intermitente protocolos sanitarios que encarecen la logística.
Más atrás aparecen la Unión Europea, con 588 millones de dólares, y Estados Unidos, con 559 millones, impulsados por la demanda de carne y productos forestales. La eventual vuelta del proteccionismo estadounidense, de concretarse un nuevo mandato de Donald Trump, impondría desafíos adicionales. En ese contexto regional y global, el hecho de que Brasil supero a China adquiere carácter estratégico: fortalece las negociaciones intrabloque y anima a Montevideo a profundizar su diplomacia comercial.








