Los analistas de opinión pública coinciden en que la falta de crecimiento tiene mayor incidencia en la imágen de Milei, que la polémica en torno al jefe de Gabinete.
El caso de Manuel Adorni atormenta al gobierno de Javier Milei desde hace 28 días, cuando salió a la luz que la esposa del jefe de Gabinete, Bettina Angeletti, formaba parte de la comitiva oficial que viajó a Nueva York en el avión presidencial por el evento de promoción de inversiones Argentina Week.
La sucesión de revelaciones sobre el jefe de Gabinete, como el vuelo a Punta del Este en un jet privado junto al periodista Marcelo Grandio y las dudas sobre las compras de sus propiedades, sacudieron el discurso anticasta libertario y el relato presidencial.
No obstante, el affaire Adorni no es el principal factor que explica el deterioro de la imagen del Gobierno o la merma en el nivel de apoyo a Javier Milei que reflejan la mayoría de los sondeos desde diciembre pasado. Los encuestadores coinciden en que la situación económica se convirtió en la mayor amenaza para el nivel de apoyo presidencial.
Hasta ahora, el éxito del programa de estabilización que aplicó el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) para bajar la inflación era el gran activo de Milei ante la opinión pública. Pero los analistas consultados por La Nación se toparon en sus últimas mediciones con una alteración del humor social, que se explica en gran parte, concuerdan, por la coyuntura económica. A grandes rasgos, caen las expectativas y crecen los niveles de insatisfacción. Aumenta el temor a perder el empleo o el malestar por la pérdida de poder adquisitivo. En concreto, los encuestadores advierten en sus trabajos que los casos de presunta corrupción en el gobierno libertario, como el Adorni-gate, las nuevas revelaciones sobre la causa $LIBRA o la polémica en torno a los millonarios créditos del Banco Nación para legisladores y funcionarios de Milei, tienen una incidencia menor en el humor social que la preocupación por la marcha de la economía.
Federico Aurelio, de Aresco, sostiene que la imagen de Milei y la evaluación favorable de la gestión del Gobierno cayeron seis puntos desde finales de febrero y durante el último mes, cuando Adorni quedó jaqueado por las polémicas de sus viajes o sus propiedades y surgieron más novedades del caso $LIBRA, que involucra al Presidente y su hermana, Karina Milei. Sin embargo, Aurelio considera que el principal eje del deterioro del humor con la administración libertaria fue la cuestión económica. En sus últimas mediciones, detectó una caída de entre diez y doce puntos de las expectativas. “A partir de eso se produce un deterioro del humor con la gestión, que encima se ve golpeada con otros hechos, como el caso Adorni o $LIBRA. Esos factores se van retroalimentando”, apunta Aurelio. En sus trabajos, la economía figura al tope de las preocupaciones de la ciudadanía. “En primer lugar, están los problemas vinculados al trabajo y después aparece la inflación”, consigna.
Hugo Haime también advierte en sus encuestas un desgaste de la imagen positiva de Milei desde finales de 2025. En marzo cayó cinco puntos respecto de febrero y se ubicó en 39%. En tanto, el rechazo a la figura del Presidente escaló hasta el 61%. Solo un 31% responde que tiene una opinión “muy buena o buena” sobre el líder de los libertarios. Es la peor cifra desde que Milei llegó a la Casa Rosada en diciembre de 2023, según los sondeos que realiza Haime.
El consultor señala que los casos sobre supuesta corrupción no alteran el respaldo del núcleo duro de Milei, sino que mueven a los votantes que solían acompañar a Pro, el partido que lidera Mauricio Macri. Pero Haime no duda en que la pérdida de apoyos que registra Milei en sus encuestas está estrechamente ligado con el clima de recesión económica y el creciente malhumor social. En su encuesta de marzo, un 48% respondió que cree que Milei “tiene malas ideas”, frente a un 29% que indicó que tiene “buenas ideas y sabe gobernar”.
En cambio, los últimos sondeos de Juan Mayol (Opinaia) no evidencian un derrumbe de la imagen de Milei en los últimos tres meses. Al contrario, aún tiene el 48% de valoración positiva. El analista considera que el Presidente conserva a su base de sustentación, pese a los cuestionamientos que producen las denuncias contra Adorni, quien está siendo investigado por la Justicia por supuesto enriquecimiento ilícito.
“El núcleo de apoyo reclama que lo corran a Adorni, pero no cuestiona a Milei”, describe Mayol, según las conclusiones del estudio que cerró la semana pasada.
Es decir, el caso Adorni afecta más al jefe de Gabinete que a Milei, quien decidió sostenerlo en el cargo. De hecho, un dato catastrófico para las ambiciones de Adorni quedó plasmado en el sondeo de 1.200 casos que Zuban-Cordoba y Asociados difundió el miércoles último. Además, el 70% de los consultados cree que el jefe de Gabinete debería renunciar y casi el 80% responde que debería explicar “cómo paga” sus viajes al exterior.
En tal sentido, la consultora CB, de Cristian Buttié, detectó en marzo un descenso de 17 puntos en la aprobación de Adorni en comparación a diciembre -pasó de 44% a 27%-. La imagen positiva del Presidente, en cambio, bajó 4,5 puntos en relación a febrero. “A Milei lo afecta la economía, principalmente, porque el 46,6% dice que la pérdida del poder adquisitivo o la situación económica es el principal problema de los argentinos. En la medida que la economía no se recupere, las denuncias de corrupción son agravantes. Es un puñal al relato anti-casta”, dice Buttié.
A fines de marzo, el Gobierno pudo celebrar un retroceso de las cifras de pobreza en 2025. Según el Indec, en la segunda mitad del año alcanzó al 28,2% de la población, lo que implica una caída interanual de casi 10 puntos. Es el valor más bajo en siete años. En cambio, el desempleo aumentó en 2025 y cerró el año en 7,5%.
Malhumor social
En ese contexto, Mayol (Opinai) también observó en su medición más reciente una baja de las expectativas económicas y un clima social de mayor pesimismo. “La incertidumbre le gana a la esperanza, pero ahí pegan la inflación que no baja -se erosiona la confianza en la primera promesa del Gobierno-, la actividad económica, el poder adquisitivo que se estanca –caen las expectativas de mejora- y el temor a la pérdida del empleo”, puntualiza.
Un panorama similar -caída de las expectativas económicas y de la imagen del Presidente- reflejan los últimos sondeos de Poliarquía, la consultora que lideran Alejandro Catterberg y Eduardo Fidanza. Según sus conclusiones, el retroceso se explica centralmente por la inquietud respecto de la economía y el miedo a perder el empleo.
El retroceso en la aceptación de Milei también se evidencia en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Universidad Torcuato Di Tella sobre la base de un estudio de campo de Poliarquía, que cayó durante los últimos tres meses. En marzo, la última medición disponible, fue del 2,30, lo que representó una baja del 3,5%, pero la contracción acumulada es del 6,5% desde fines del año pasado. Si se lo compara con el trabajo de marzo de 2025, la variación interanual fue de -4,9%.
“Estos últimos veintipico de días han sido negativos para el Gobierno en términos de performance ante la opinión pública”, subraya la directora de la consultora Trespuntozero, Shila Vilker, ante la consulta de La Nación.
Enseguida, añade: “Es muy probable que influya el caso Adorni, pero lo económico incide de modo total. Es un combo; por lo que es difícil diseccionar. Si no hubiera malestar económico, esto molestaría menos”.
Según la encuesta de 1.350 casos elaborada entre el 13 y el 16 de marzo por Trespuntozero, la evolución positiva de la gestión de Milei cayó casi tres puntos desde febrero y se ubica en 37,2%, frente a un 59,8 de rechazo. Y el 40% de los que votaron a Patricia Bullrich en octubre de 2023 cree que la administración de LLA es “mala o muy mala”.
En tanto, la categoría “bajos salarios” se ubica ahora como el “principal problema nacional” para el 26,4% de los encuestados, por encima de la corrupción (25,3%), la desocupación (18%) o la pobreza (12,3%), la inflación (6%) o la inseguridad (3,9%). El cuadro era completamente distinto en la elección de octubre pasado, cuando la corrupción estaba en la cima de las inquietudes para el 40% de los consultados.
Al momento de responder sobre cuál consideran que es el principal problema personal y familiar, el 43,8% mencionó los “bajos salarios”, un eje que quedó muy por encima de la desocupación o la pobreza -ambos en torno al 11%-.
Otra encuesta realizada a principios de marzo por Trespuntozero junto con la consultora La Sastrería, de Raúl Timerman, indica que apenas el 29% evalúa como “buena o muy buena” la situación económica del país, frente a 68% que la considera mala o muy mala.
El trabajo elaborado en marzo por AtlasIntel y Bloomberg muestra que la desaprobación a Milei crece desde fines del año pasado. A su vez, aumentan la preocupación en la ciudadanía por la economía y el futuro del país. Según el relevamiento de 5037 casos-, el 57,4% de los encuestados evalúa negativamente al gobierno de Milei, una cifra que creció dos puntos respecto de febrero.
Además, la corrupción se consolida como el principal problema para los argentinos, según el sondeo Latam Pulse Argentina de Atlas Intel y Bloomberg. Desde junio de 2025, ese ítem trepó a la cima de las preocupaciones ciudadanas. En ese momento, desplazó al desempleo o la inflación. Coincidió con el estallido del escándalo por la difusión de la criptomoneda $LIBRA, que salpica a los hermanos Milei, y el avance de la investigación sobre el supuesto pago de sobornos en la extinta Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
Los estudios de Mora Jozami, de Casa Tres, indican que el nivel de menciones de la corrupción como el principal problema del país se mantuvo alrededor del 9% en febrero y marzo. En diciembre último, esa cifra alcanzaba al 13%. Jozami señala que los casos de corrupción inciden, sobre todo, “entre los hombres, personas que viven en el AMBA y quienes tienen mayor edad y mayor nivel de instrucción”. Ante la consulta de La Nación, Jozami aventuró que el affaire Adorni podría redundar en un incremento del malestar social.
En sus trabajos cualitativos, Mariel Fornoni, de Management & Fit, captó que el eje de corrupción impacta de lleno en los votantes “blandos” del extinto Juntos por el Cambio que ahora acompañan al Gobierno, pero que también cala en los sectores postergados de la población que apoyaron a Milei por su discurso antisistema o su promesa de dolarización. “En el núcleo duro del Gobierno [los casos de corrupción] les pega en el segmento de los sectores bajos. Son los que sienten que hicieron mucho esfuerzo en lo económico para ver algo distinto; votaron contra la casta y los privilegios y hoy ven que son lo mismo, además no ven cambios que mejoren su economía personal”, señala Fornoni.
Fuente: La Nación, Matías Moreno.








