Tras el cambio de gobierno en su país, entre los casi 25000 argentinos que usualmente guardan dinero en Uruguay hay una actitud de espera. El año pasado, los agentes uruguayos gestionaron dinero de clientes por US$ 37.247 millones y US$ 17.678 millones eran de argentinos.
En los bancos orientales la percepción es similar. Los depositantes argentinos, que ya no son tantos como algunas décadas atrás, mantienen sus saldos en Uruguay (estabilizados en los últimos meses en cerca de US$ 3.300 millones) a la espera de que se despejen ciertas incertidumbres en torno al plan económico del presidente Javier Milei.
Estos agentes no toman dinero sino que intermedian entre sus clientes para hacer colocaciones en fondos de inversión o en otros activos en el exterior. El año pasado gestionaron dinero de clientes por US$ 37.247 millones, de los cuales US$ 17.678 millones eran de argentinos.








