La Armada no puede usar los botes inflables comprados durante el gobierno de Lacalle Pou en 2023 por fallas críticas de flotabilidad y seguridad que ponen en riesgo a las tripulaciones.
El Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay, durante la administración de Luis Lacalle Pou, procedió con la adquisición de seis botes inflables semirrígidos para la Armada Nacional en el año 2023. La compra se realizó mediante una licitación abreviada, con un valor unitario de quince mil dólares por cada embarcación. Estos botes fueron destinados a labores de vigilancia y patrulla en aguas nacionales.
Los botes inflables se encuentran actualmente fuera de servicio de forma permanente. Reportes internos de la institución castrense detallan que las embarcaciones presentan graves deficiencias que comprometen su operatividad. Los problemas reportados incluyen una constante entrada de agua a las embarcaciones y serios inconvenientes con su flotabilidad, lo que impide su uso efectivo, según publicó Caras y Caretas.
La situación fue expuesta de manera pública a raíz de un incidente ocurrido el 1° de marzo de 2025. Durante un operativo de vigilancia en el Río de la Plata con motivo de la asunción del presidente Yamandú Orsi, una de estas embarcaciones asignadas al buque ROU 23 Maldonado sufrió una falla crítica. El hecho se desarrolló en su primera salida al mar.
Según el reporte del medio Telemundo, la tripulación se vio forzada a lidiar con el ingreso de agua al bote y con problemas de flotabilidad en condiciones de viento catalogadas como moderadas. La embarcación no respondió de manera adecuada, generando una situación de riesgo durante la misión de seguridad. El evento evidenció las fallas técnicas de manera abrupta.
Posterior al incidente, el comandante del buque ROU 23 Maldonado elaboró un informe técnico detallado. El documento es categórico al señalar que el bote semirrígido no cumple con, al menos, seis de las treinta condiciones técnicas establecidas en el pliego de la licitación que dio origen a su compra. El incumplimiento de las especificaciones es considerado grave.
Entre las deficiencias más críticas identificadas en el informe se encuentra la incapacidad para navegar de forma correcta y segura en condiciones de oleaje. Adicionalmente, se detectó una falta de potencia del motor provisto, el cual no logra mover la carga declarada de mil cuatrocientos kilos. El informe concluye, de acuerdo a lo citado por el medio, que «navegar en este bote es un peligro«.
todos los botes presentan mismos defectos y existían advertencias previas
El incidente ocurrido en el Río de la Plata no constituye un caso aislado. De acuerdo con el mismo informe del comandante, los otros cinco botes inflables adquiridos en el mismo proceso de licitación se encuentran también fuera de servicio de manera permanente. Todos ellos presentan idénticos problemas de flotabilidad y rendimiento, lo que inutiliza toda la flota adquirida.
Esta situación confirma las advertencias que había formulado previamente una empresa uruguaya que participó y perdió la licitación. Según el informe periodístico, esta compañía ya se había quejado de manera formal en octubre de 2024 ante el entonces ministro de Defensa, Armando Castaingdebat.
La empresa nacional alertó que la decisión de comprar los botes a una empresa brasileña podría «poner en riesgo al personal que los opera» debido a «problemas de calidad» y «pérdida de flotabilidad».
Fuente LR21








