Ante sondeos que marcan la desaprobación dentro del propio electorado del FA, crecen los cruces en reclamo de mayor autocrítica, gestión y por las promesas incumplidas.
Diferencias más ideológicas que de gestión
En esa misma línea, Bergara coincidió en que parte del malestar no responde a la gestión en sí, sino a discusiones político-ideológicas que atraviesan a la militancia. Mencionó debates internos sobre el posicionamiento sobre Gaza, ser parte o no del Escudo de las Américas o el rol de las empresas públicas como elementos que inciden en el clima interno, más allá de temas de gestión cotidiana.
La diputada Julieta Sierra (FA) también se pronunció y señaló debilidades de la gestión. Afirmó que las personas en situación de calle son “el punto más débil del gobierno” y rechazó la idea de que la baja aprobación se explique únicamente por fallas en la comunicación.
En diálogo con radio Sarandí, aseguró que «no hay que subestimar a la gente que esperaba cambios más rápidos y esperaba otra cosa. No subestimo a las encuestas, hay un descreimiento a la política y eso no lo voy a negar”.
Fuente Ámbito








