sábado, julio 4, 2026

En Uruguay declararían una emergencia por crisis en las infancias

En Uruguay declararían una emergencia por crisis en las infancias
Orilla y Media TV

En Uruguay declararían la emergencia nacional por la grave situación que atraviesan miles de niñas, niños y adolescentes, en un contexto signado por la pobreza estructural y la violencia persistente. Diversos sectores políticos, sociales y académicos han coincidido en la necesidad urgente de adoptar medidas excepcionales que permitan enfrentar esta crisis con un enfoque integral y coordinado.

Durante el año 2024 se registraron cifras alarmantes: uno de cada cinco niños vive en hogares en situación de pobreza; hubo 24 situaciones de violencia infantil por día, y los menores estuvieron presentes en el 70% de las denuncias por delitos sexuales. Además, se contabilizaron 23 asesinatos de niños y adolescentes, 39 heridos de bala y cuatro infanticidios vicarios. Estos datos, recabados por el Sistema de Información para la Protección Integral de la Adolescencia y la Infancia (SIPIAV), confirman que en Uruguay declararían la emergencia con fundamento en un escenario insostenible.

La senadora oficialista Blanca Rodríguez, la ministra de Salud Pública Cristina Lustemberg, la central sindical PIT-CNT y la Plataforma Infancias y Adolescencias (PIAS) han alzado la voz en reclamo de una acción inmediata del Estado. Rodríguez señaló que la pobreza infantil «concentra todas las variables: salud, educación, vivienda, alimentación», mientras que Lustemberg afirmó que este es “el mayor desafío del gobierno”.

Paula Baleato, socióloga y referente de PIAS, explicó que el 90% de la pobreza monetaria afecta a familias con menores de 18 años y que la violencia hacia los niños adopta múltiples formas: sexual, física, institucional y territorial, muchas veces vinculada a economías ilegales y al narcotráfico.

En Uruguay declararían la emergencia no solo como un gesto simbólico, sino como una herramienta legal para activar recursos presupuestales, coordinar organismos públicos y definir metas concretas a nivel nacional. Desde el movimiento sindical incluso se propuso un impuesto del 1% a la riqueza para financiar políticas urgentes destinadas a la infancia vulnerable.

El maltrato emocional, la negligencia, la violencia sexual y física dejan marcas profundas e irreparables en miles de niños. En Uruguay declararían la emergencia como una forma de reconocer públicamente esta crisis y comenzar a actuar. Porque un país que no protege a su infancia, está hipotecando su propio futuro.

Orilla y Media TV