Estudiarán sedimentos en seis puntos estratégicos del cauce del río Gualeguaychú el próximo martes 10 de junio, en el marco de un plan de manejo sustentable impulsado por la Municipalidad. La actividad contará con la participación de las doctoras Patricia Marconi (Universidad Maimónides – CONICET) y Laura De Cabo (Museo Argentino de Ciencias Naturales – CONICET), reconocidas científicas expertas en humedales, ambientes acuáticos y fitoremediación.
El objetivo de la iniciativa es realizar un diagnóstico ambiental detallado mediante la evaluación de las condiciones del cauce y los sedimentos removidos en el proceso de dragado del río. Estudiarán sedimentos para identificar posibles impactos y orientar futuras decisiones sobre manejo ambiental responsable.
La visita técnica incluirá la recolección de muestras de agua superficial y sedimentos en seis sitios clave, que abarcan desde zonas cercanas a la desembocadura en el río Uruguay hasta sectores urbanos y áreas aguas abajo con potencial de intervención. Las muestras serán analizadas en laboratorio para determinar parámetros como pH, oxígeno disuelto, sólidos sedimentables, presencia de metales pesados y de hidrocarburos, entre otros indicadores relevantes para evaluar la calidad del ambiente acuático.
Además de estudiar sedimentos, el trabajo contempla observaciones de campo y análisis técnicos integrales, en base a la vasta experiencia de las investigadoras en gestión de cuencas y restauración ecológica. El informe resultante será un insumo fundamental para dimensionar el estado actual del río Gualeguaychú y establecer recomendaciones precisas y con sustento científico.
La iniciativa representa un paso importante hacia la consolidación de políticas públicas ambientales sustentables y basadas en evidencia. Desde la Municipalidad se destacó que estudiar sedimentos y condiciones del cauce es clave para anticipar riesgos, prevenir daños ecológicos y garantizar un uso responsable de los recursos naturales.
Los resultados de esta intervención no solo permitirán conocer el nivel de contaminación o alteración del ecosistema, sino también orientar planes futuros para mejorar la salud del río, conservar la biodiversidad y asegurar la sostenibilidad de las actividades humanas que dependen de este valioso recurso natural.








