La concejal de Urdinarrain e histórica luchadora contra los agrotóxicos, Mónica Feyt, lamentó el rechazo del Superior Tribunal de Justicia a dos amparos ambientales contra las distancias de fumigación y la ratificación de la Ley de Fitosanitarios vigente.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Feyt consideró que “hace rato estamos retrocediendo un montón en estas cuestiones. Incluso yo lo veo acá en mi ciudad y lo veo cuando salgo a la ruta que fumigan y siembran a los costados de la ruta sin ningún tipo de control. También veo un retroceso en general sobre todo con las distancias y esta sentencia también me parece un retroceso en cuanto a todo lo ambiental”.
Comentó que en Urdinarrain “se hizo una audiencia pública sobre la venta de un terreno grande en el parque industrial y era todo muy vidrioso porque se lo vendía libremente y era para uso industrial. Y los últimos lotes del parque industrial para que se establezcan las industrias se vendieron para establecer depósitos de agrotóxicos, cuando hay que tener en cuenta que estamos en una zona muy sensible porque es en la punta del arroyo Salinas”.
“Además, todo se hace rápido, vía excepción, sin análisis. Cuando planteé mi rechazo en la audiencia pública y pedí explicaciones y quienes administraban el Ente de la Producción y el Empleo en el Parque Industrial me contestaron que ahí adentro iban a estar más controlados que afuera del Parque”, explicó.
Ante esto, reiteró que “en la ciudad ha habido un retroceso y lo he visto también a nivel provincial con esa última ley que achica las distancias. En Urdinarrain, en 2016, se aprobó una ordenanza de resguardo ambiental de 600 metros y eso ya queda como desactualizado porque salís a la ruta y entre la banquina y la ruta está sembrado y fumigado. Es un abuso; saliendo para Gilbert o saliendo para Gualeguaychú, para el lado que salgas, están sembradas las banquinas”.
Lamentó que “en toda la zona rural debe haber escuelas afectadas, porque en la zona del interior, hacia Larroque, Pereda, Pastor Britos, también es como que vale todo”.
En este contexto, Feyt también mencionó que sufrió afecciones de salud: “Hace mucho tiempo estoy muy complicada con mi salud, pero nunca he dejado de pelear y creo que peleando se fueron consiguiendo algunas cosas. Por lo menos acá en la ciudad logré que dejaran de fumigar adentro de la ciudad, porque todos fumigaban con un poquito de glifosato para que el pasto no crezca, se fumigaba cerca de escuelas, había depósitos de agrotóxicos, los mosquitos circulaban por las calles de la ciudad o las detenían y estacionaban en el frente de las casas. Creo que desde 2008 a la fecha, en estos 15 o 20 años, ha habido un avance de fijar límites”.
“Y el problema de la salud no es solamente mío, viene sucediendo cada vez más fuerte. Yo cada tanto voy al centro oncológico de Gualeguaychú y nunca bajan los casos, siempre van en aumento”, planteó.
Por otra parte, comentó que “en el Parque Industrial de Urdinarrain se han hecho capacitaciones tendientes al uso de drones para fumigar y he visto mucha publicidad de fumigar con drones. En la ciudad hay muchísimas empresas de agrotóxicos”. “El Parque Industrial es básicamente agropecuario y la industria está afuera del Parque, y los venenos del agro tienen mucho peso”, resumió.
“La última ley que salió, la N°11.178, y ese Protocolo de Buenas Prácticas es un retroceso. Veo un retroceso desde que llegó (Rogelio) Frigerio al gobierno en todo sentido, pero en el tema de agrotóxicos y de las distancias es como que ahora vale todo”, concluyó.
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