Producto del trabajo de búsqueda de detenidos durante la dictadura (1973-1985) llevado a cabo en el Batallón 14 del Ejército de Uruguay identificaron restos de una desaparecida, Amelia Sanjurjo. Así lo informó este martes el fiscal especializado en Delitos de Lesa Humanidad Ricardo Perciballe, quien brindó una conferencia de prensa acompañado por integrantes de la agrupación Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.
«En el día de hoy el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) nos confirmó en un 99,99 por ciento que se trata de Amelia Sanjurjo Casal», señaló Perciballe, quien explicó que el resultado fue posible luego de un largo trabajo llevado a cabo con el Grupo de Investigación de Antropología Forense de Uruguay, la Institución Nacional de Derechos Humanos y con la agrupación Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.
El trabajo incluyó exhumaciones de cuerpos y toma de muestras de exámenes de familiares en Uruguay y en el extranjero. La confirmación de la identidad se demoró porque no se pudieron conseguir muestras de familiares directos, ya que Amelia Sanjurjo no tuvo hijos y sus padres fallecieron. Perciballe dijo que, si bien este no fue el caso, no están descartadas «las hipótesis de uruguayas y uruguayos que hayan sido secuestrados en el exterior y que pudieran haber sido traídos a Uruguay».
«Es una hipótesis que está activa», remarcó el fiscal y agregó: «En ese sentido también investigamos y tenemos que responder por eso». Perciballe señaló que la causa que involucra a Sanjurjo se encuentra archivada y que en los próximos días presentará un escrito para su reapertura e investigar quién o quiénes fueron los responsables directos de su desaparición forzada y asesinato.
«Amelia Sanjurjo Casal fue una militante social y política que por el solo hecho haber resistido a la dictadura civil y militar que operó en el país fue detenida el dos de noviembre de 1977 y trasladada al centro clandestino de detención y torturas La Tablada», detalló Perciballe en la conferencia, y agregó que en ese lugar «fue sometida a diversos y aberrantes tormentos que le provocaron su muerte», ocurrida cuando tenía 41 años y estaba embarazada.
Los restos humanos de una posible persona desaparecida en la dictadura cívico-militar fueron hallados el seis de junio durante los trabajos de excavación que se desarrollaron en un predio del Batallón 14 del Ejército, ubicado a las afueras de Montevideo. Inmediatamente el equipo de antropólogos forenses de la Institución Nacional de Derechos Humanos empezó a trabajar para retirar el esqueleto con el que identificaron restos de una desaparecida.
El 21 de julio, un estudio llevado adelante por un laboratorio genético en Argentina determinó que el cuerpo había sido torturado durante la dictadura, pero la determinación de su identidad se demoró por falta de muestras genéticas de familiares directos. El informe leído ese día por la antropóloga Alicia Lusiardo detalló que se trató de «un enterramiento clandestino en predio militar de larga data, con material asociado destinado a la desintegración cadavérica, con restos óseos humanos que presentan traumatismos peri mortem a nivel de columna cervical producto de violencia que puede estar relacionado con la causa de muerte».
FUENTE: Página 12








