jueves, abril 2, 2026

La Democracia No Se Regala, Se Defiende

La Democracia No Se Regala, Se Defiende
Orilla y Media TV

Hace más de treinta años que dejé Argentina y vine a vivir a Estados Unidos, un país que siempre admiré por sus instituciones democráticas y por haber sido ejemplo de estabilidad política en el mundo. Sin embargo, casi desde que llegué, vengo advirtiendo a amigos y conocidos que si no tomamos en serio la democracia, un día podemos perderla.

Por German Andres Nobile (*)
Chicago 3/9/2025

Lo digo porque sé lo que significa perderla

En el otoño de 1976, yo tenía apenas seis años, y vivía en una ciudad pequeña a 200 kilómetros de Buenos Aires. El 24 de marzo de ese año, el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón fue derrocado por los militares, en lo que sería la última dictadura argentina. Lo que siguió fue un período de terrorismo de Estado: secuestros de estudiantes, desapariciones, torturas, censura, apropiación de niños. Miles de personas fueron castigadas no por delitos, sino por pensar distinto.

Crecí sabiendo que los derechos y las libertades pueden desaparecer de la noche a la mañana. Esa cicatriz la llevamos todavía como país, y quienes la vivimos sabemos que la democracia nunca es un regalo eterno: es algo que se defiende todos los días. Como he escuchado una y otra vez aquie, lo que dijo Benjamin Franklin al slair de la Convencion Constitucional de 1787 cuando le preguntaron que tipo de gobierno habian creado? Y el contesto : “A republic, if you can keep it” ( “ Una republica, si pueden mantenerla” ) sabias palabras y dichas mas de 230 anos atras.

El paralelismo con Estados Unidos

Por eso me preocupa lo que está ocurriendo en Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump. Desde sus primeros años en el poder, mostró un patrón de debilitar las instituciones que limitan al presidente y concentrar el poder en su figura. Veamos algunos ejemplos:

1. Ataque al sistema electoral: Trump pasó años sembrando dudas sobre la validez de las elecciones. Sin pruebas, afirmó que hubo fraude en 2016 y sobre todo en 2020, cuando perdió frente a Joe Biden. Esa narrativa terminó alimentando el violento asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, un intento explícito de frenar la transición democrática del poder. Ese sin duda fue uno de los dias mas tristes para millones de ciudadanos estadonudinses, en especial aquellos que como yo llegamos admirando el modelo democratico mas Viejo y copiado del mundo.

2. El desprecio a la prensa libre: calificó sistemáticamente a los medios como “enemigos del pueblo”, un término históricamente usado por regímenes autoritarios para justificar persecuciones. Bajo esa retórica se buscó desacreditar cualquier crítica legítima hacia su administración. De hecho Trump acaba de despedir hace un mes a la Dra. Erika McEntarfer, comisionada de la oficina de Estadisticas Laborales, simplemente porque los numeros que muestran que la economia estadounidense esta peor que con la administracion anterior, no le gustaron, y encima la culpa – una vez mas sin pruebas- de manipular los numeros.

3. La presión sobre las instituciones judiciales y de seguridad: criticó abiertamente a jueces que fallaron en su contra, intentó manipular al Departamento de Justicia para proteger a aliados y castigar opositores, y despidió a funcionarios de seguridad nacional que priorizaron la ley sobre su lealtad personal. El mejor ejemplo el 22 de Agosto el FBI comandado y dirigido por amigos del Presidente Trump, allano la casa y oficina de John Bolton , ex asesor de Seguridad nacional de Donald Trump durante su primer mandato. Bolton no solo ha criticado a Trump desde que salio de la Casa Blanca , pero en el 2020 , Bolton publico un libro sobre su mala experiencia trabajando para la administracion de Trump.

4. Normalización del autoritarismo: Trump mostró admiración abierta hacia dictadores y líderes fuertes —desde Putin en Rusia hasta Kim Jong-un en Corea del Norte— mientras atacaba a líderes democráticos aliados de Estados Unidos. Este doble estándar minaba el compromiso histórico del país con la democracia y los derechos humanos. Trump recibio a unos de los dictadores mas temidos en el mundo con alfombra roja, y lo llamo un buen hombre.

5. Polarización extrema: fomentó un discurso de confrontación constante, donde la política dejó de ser un terreno de debate ciudadano y pasó a ser un campo de batalla personal. Esto erosiona la confianza social y aumenta la disposición a aceptar salidas autoritarias. Also muy usado en dictaduras como las de Rusia, Cuba, Venezuela etc.

Lo que no debe olvidarse

Muchos estadounidenses creen que aquí “eso no puede pasar”. Pero esa misma soberbia fue la que permitió que en mi país y en otros de Sudamérica prosperaran gobiernos autoritarios que prometían orden y soluciones rápidas, y que terminaron sumiendo a sociedades enteras en el miedo y la represión.
La gran paradoja es que en Estados Unidos, país que nunca fue invadido ni sufrió dictaduras militares modernas, la democracia a menudo se da por sentada. Ese exceso de confianza es un error. Cuando no se defiende, se debilita; cuando se la da por garantizada, se la pierde.

Hoy en mis 50’s comprendo mucho mejor y con mas claridad lo que aquella maravillosa y especial noche realmente significo para todos los que de alguna manera u otra sobrevivimos la ultima dictadura Argentina. Recuerdo aquella alegria infinita que nos desbordaba , festejando con todos los entrerrianos en las oficinas centrales de la UCR en la ciudad de Gualeguaychu. Raul Alfonsin asumia como el primer president democratico tras la dictadura. Y nosotros Jovenes adolescentes, nuestros padres y abuelos entre abrazos, cantos y banderas celeste y blancas , parecia renacer la Esperanza misma de la Argentina.

Entonces hoy, aqui más que nunca, recordemos y observemos con humildad a nuestros aliados democraticos, que la democracia no se sostiene sola. Requiere de nosotros , los ciudadanos vigilantes, dispuestos a participar, votar, protestar y exigir cuentas a quienes tienen el poder. De lo contrario, lo que muchos creen imposible puede convertirse en realidad.

Lo aprendí siendo niño en Argentina, y lo repito ahora a mis compatriotas en Estados Unidos:
la democracia es frágil. No juguemos a perderla.

(*)Germán Nobile es oriundo de Gualeguaychú, hace más de 30 años vive en Estados Unidos. Es Criminologo, analista político y especialista en política estadounidense. Colabora regularmente con medios internacionales.
Ilustraciones: CNN en español y El Mundo.

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