Referentes de la Coalición Republicana cuestionaron la “intransigencia” del canciller Mario Lubetkin y calculan que unos 17.000 uruguayos se vieron afectados.
Uno de los más críticos fue el senador y secretario general del PC, Andrés Ojeda, quien consideró que se dio “un papelón internacional en reiteración real” y agregó: “Esta marcha atrás que acaba de dar la Cancillería muestra una de las peores caras de este gobierno”.
Pedidos de renuncia
Más lejos fue el diputado colorado Felipe Schipani, al considerar que “alguien tiene que asumir la responsabilidad política por un error de esta magnitud y la vamos a exigir”, para luego sentenciar: “Si algo de vergüenza le queda al canciller después de este papelón debería renunciar”. A su vez, sostuvo que “el daño ya está generado” y estimó: “17.000 uruguayos van a tener que sacar nuevamente el pasaporte”.
A la par, el senador blanco Nicolás Martinelli lamentó que “el problema lo advertimos hace tiempo, y no escucharon”, mientras contrapuso: “Ahora, la realidad los pasó por encima”.
Por otra parte, puso en el centro de la escena al ministro del Interior, Carlos Negro, al expresar: “Cuando usted cesó a un director, dijo que ‘debía tener la capacidad operativa para reaccionar fuerte y eficazmente en el momento’. Migraciones, en este caso, no la tuvo. Usted, como ministro, debería ser coherente: pedir la renuncia de quien tomó la decisión que generó estos problemas, o hacerse responsable”.
“Intransigencia”, “metida de pata” y “testarudez”
Su par del PN, Javier García, aseguró que “otra vez se corrige por presión popular ante la metida de pata primero y la testarudez después”, aludiendo a que hubo varias “marchas atrás” del gobierno.
El diputado de ese espacio, Juan Rodríguez, se hizo eco de la novedad al expresar: “Cuánto perjuicio provocó la intransigencia del canciller Lubetkin”. En la misma línea, consideró que “la responsabilidad es toda suya”. Así, pidió la renuncia para «ahorrarle la vergüenza» a Yamandú Orsi.
También se pronunció al respecto el senador del PN, Sebastián Da Silva, quien reivindicó a la Coalición Republicana al señalar que “no hay nada como una oposición firme para hacer valer los derechos de los uruguayos “.
“Ojalá no sean tan testarudos en el futuro”, afirmó contra el gobierno, mientras que al apuntar directamente contra Lubetkin expresó: “Debería el canciller asumir que dejó de ser un burócrata internacional para ser un ministro de Estado”.
Fuente Ámbito








