Más de 35 mil almas colmaron el Parque de la Estación y sus alrededores para celebrar el 215.º aniversario de la Revolución de Mayo en Gualeguaychú, transformando la jornada en una verdadera postal de patriotismo y alegría popular. Desde las 11 de la mañana, familias enteras llegaron con banderas y mate en mano para escuchar el discurso del intendente Mauricio Davico, quien resaltó la “fuerza comunitaria” capaz de hacer latir a la ciudad en cada fecha patria. Tras sus palabras, la pasarela del Corsódromo se llenó de color con el desfile de organizaciones tradicionalistas que exhibieron trajes, estandartes y caballos domados con esmero.
Con el fervor intacto, Más de 35 mil almas acompañaron el emblemático Vals de Gualeguaychú, bailado simultáneamente por dos mil vecinos que abrazaron la música de sus ancestros. El momento culminante llegó minutos después, cuando 85 cuerpos de danza ejecutaron el “pericón más grande del mundo”, marcando el compás de un cielo despejado y arrancando ovaciones cerradas. La grilla artística, que incluyó a El Chiche Carrizo, Pampa Gallop, Brisa Rodríguez y ballets folclóricos, mantuvo encendida la mística criolla hasta caída la tarde.
La gastronomía también fue estrella: 65 cursos de colegios secundarios montaron pulperías y puestos libres cargados de locro, choripanes, buseca y pastelitos. El Concurso a la Mejor Empanada, evaluado por un jurado del Instituto Gastronómico Argentino, consagró al puesto N.° 46 —“Gaucho de Palabra, Tierra de Promesa”, del Instituto Gelós—, que se llevó 180 000 pesos. Le siguieron “Legado Gaucho” (Instituto Pío XII) y “Vagos y Malentretenidos” (Instituto Guadalupe). En la categoría Pulpería triunfó “Entre Gauchos y Laureles”, mientras que en la Libre volvió a brillar el team del Instituto Gelós.
Avanzada la noche, candiles y tamboriles dieron paso a una puesta de candombe con antorchas: filas de jóvenes iluminaron la pasarela en un final que mezcló fuego, percusión y danza afro-rioplatense. Allí, Más de 35 mil almas vibraron al unísono, cerrando la fiesta con un abrazo colectivo que unió generaciones bajo los colores celeste y blanco.
“Esta celebración demuestra que, cuando la comunidad se organiza, no hay techo para nuestros sueños”, afirmó Davico mientras premiaba a los ganadores y agradecía el trabajo de las áreas municipales, docentes y voluntarios. Con emoción visible, sintetizó el sentir general: Más de 35 mil almas se fueron a sus casas sabiendo que la tradición sigue viva y que Gualeguaychú puede convertir cada 25 de Mayo en una experiencia inolvidable.








