En Entre Ríos, 15.453 jóvenes entre 18 y 24 años se encuentran en situación de riesgo medio, alto e irrecuperable dentro del sistema financiero. Hoy por hoy, este grupo enfrenta serias dificultades para pagar sus deudas, lo que los afecta sobremanera al momento de pedir un nuevo crédito, o directamente ven rechazada su solicitud.
En resumen de cuentas: el segmento joven es el que mayores problemas enfrenta en nuestra provincia para saldar sus deudas.
Si bien a nivel nacional la tendencia es bastante similar, por primera vez se conocen números concretos sobre lo que sucede en Entre Ríos.
Las cifras muestran un panorama casi alarmante: la morosidad de los individuos comprendidos en las calificaciones de riesgo medio, alto e irrecuperable creció más de un 30 por ciento entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
Los datos fueron difundidos este miércoles por el programa Cuestión de Fondo (CdF), que se emite por Canal 9 Litoral.
Se trata de cifras tomadas de una combinación de fuentes oficiales (BCRA, AFIP, ANSES) y registros de firmas privadas (entidades financieras, bancos y empresas de servicios).
Repasemos en detalle y desglosemos las cifras:
Morosidad en jóvenes de 18 a 24 años en Entre Ríos
-Situación 1 (riesgo normal): 20.827 individuos
-Situación 2 (riesgo bajo): 1.894 individuos
-Situación 3 (riesgo medio): 2.247 individuos
-Situación 4 (riesgo alto): 4.198 individuos
-Situación 5 (irrecuperables): 9.008 individuos
Cuánto deben los jóvenes en nuestra provincia
(Deuda promedio en individuos de 18 a 24 años. Entre Ríos)
-Situación 1 (normal): $999 mil
-Situación 2 (riesgo bajo): $1,4 millones
-Situación 3 (riesgo medio): $1,2 millones
-Situación 4 (riesgo alto): $1,3 millones
-Situación 5 (irrecuperables): $867 mil
El promedio de la deuda de los jóvenes entrerrianos es de $1,1 millones.
Bomba de tiempo
Victoria Lambruschini, Economista, explicó que existe una situación general de endeudamiento de las familias y que no afecta únicamente al segmento etario joven. Si bien la inflación se ha desacelerado, los salarios han venido corriendo atrás de la inflación.
“Hoy, la mayor parte de la población gasta la mayor parte de sus ingresos en consumos que son imprescindibles o necesarios. Antes, uno podía ajustarlos, ajustando su cinturón. Hay un endeudamiento compulsivo para gastos esenciales como supermercado, pagar la luz o el gas”, explicó.
“Sabemos que si el endeudamiento es para gastos corrientes, es una bomba de tiempo. Eso no se puede solventar y se transforma en un problema personal y cuando abarca a muchas personas se transforma en un problema sistémico”.
Sin acceso al sistema bancario tradicional
Manuel Quiroga es Licenciado en Economía y socio de la consultora entrerriana 1+i. Al explicar el fenómeno del incremento en la morosidad del segmento joven, explicó a CdF: “Por un lado, el incremento del desempleo, que si bien no ha sido tan significativo estos últimos años, impacta. Además, afecta la inserción laboral de los jóvenes en lo que tiene que ver con la informalidad. Por un lado, ello genera salarios más bajos y la dificultad para el acceso al sistema bancario formal. Muchos deben recurrir a las billeteras virtuales, que quizás es mucho más fácil, pero muchos no entienden muy bien cuáles son los costos a que se enfrenta cuando el joven se endeuda con estas entidades. Y tampoco se tiene en cuenta los problemas a largo plazo que implica estar en los niveles de mora 4 (riesgo alto) y 5 (irrecuperable) en el Banco Central”.
Informalidad y necesidad de endeudarse
En el caso de los jóvenes, explicó Lambruchini al programa CdF, la informalidad laboral es la que domina. “Y la forma de financiamiento de este segmento son con los canales más precarios del financiamiento. Como no califican para pedir un crédito en un banco, deben acudir a las financieras que si bien hace años que están, en las épocas de crisis es cuando más prosperan, porque la gente necesita endeudarse. Y el fenómeno más reciente pero más masivo, es el de las billeteras virtuales. Todos los que manejan billeteras virtuales, verán que te ofrece pagar en cuotas una compra que uno no puede hacerla al contado. La cuota parece pequeña, pero el costo financiero de esa cuota es muy importante. Y cuando la cuota se comienza a acumular, se registra esta situación”.
Fuente Análisis








