La propuesta, impulsada por el Gobierno de Gualeguaychú junto a las Iglesias Cristianas, reunió a vecinos en una noche de fe, reflexión y encuentro comunitario con una puesta en escena actual y emotiva.
Con una gran convocatoria de vecinos, este domingo se llevó adelante el Pesebre Viviente y el encendido de la Luz de Belén en el playón frente a la Plaza Almeida, sobre la costanera de Gualeguaychú. La actividad, gratuita y al aire libre, combinó fe, comunidad y una puesta en escena innovadora que invitó a vivir la Navidad desde el encuentro y la esperanza.
El evento fue organizado por el Gobierno de Gualeguaychú junto a las Iglesias Cristianas y contó con la presencia de la viceintendenta Julieta Carrazza; el secretario de Gobierno y Modernización, Manuel Olalde; la responsable de Ceremonial y Protocolo, Silvia Videla; el responsable de Relaciones Institucionales y Culto, Ricardo Rodríguez; el subsecretario de Cultura, Deportes y Juventud, Luis Castillo; el concejal Raymundo Legaria; y el obispo de la Diócesis de Gualeguaychú, monseñor Héctor Luis Zordán.
La musicalización estuvo a cargo del grupo Astoga Lemes, que brindó un show en vivo, y el momento más emotivo de la noche llegó con el encendido de la Luz de Belén, acompañado por la interpretación de “Noche de Paz” a cargo de Ornella Tafarel.
El Pesebre Viviente fue representado por vecinos de distintas comunidades religiosas de la ciudad. La Anunciación estuvo a cargo de la Iglesia Evangélica Luterana; la Visitación fue representada por la Iglesia Evangélica del Río de la Plata; la Tribulación de San José por la Catedral San José; el Nacimiento por la Parroquia Sagrado Corazón; el Anuncio de los Ángeles y la visita de los pastores por la Parroquia San Juan Bautista; la escena de los Reyes Magos por la Parroquia Cristo Rey; y el cierre, “Con Jesús el Reino de Dios se hace realidad”, por la Parroquia Santa Teresita y la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes.
La puesta en escena se destacó por su mirada actual, incorporando figuras contemporáneas que reflejan la vida cotidiana, como personas acompañando a adultos mayores, enfermos o profesionales de la salud, reforzando el mensaje de amor, solidaridad y esperanza que simboliza el nacimiento de Jesús.
Durante la jornada también se compartió el significado de la Luz de Belén, una tradición nacida en Austria en 1986 y difundida en distintos países como símbolo de paz, fraternidad y esperanza. Los vecinos pudieron llevar la Luz a sus hogares, fortaleciendo el sentido comunitario y espiritual de la celebración.
El cierre fue especialmente emotivo: la Luz de Belén permaneció encendida mientras el público acompañó con velas y las luces de los celulares, iluminando la noche de la costanera y sellando una celebración cargada de paz, unión y esperanza para la comunidad.








