El secretario General de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Entre Ríos, Oscar Muntes, se refirió a la situación de los trabajadores de cocinas escolares ante el cambio de sistema que pretende realizar el gobierno provincial y al anuncio sobre créditos para acceder a viviendas.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Muntes sostuvo que “la realidad de las cocineras es la que tenemos todos los trabajadores del Estado, más en este caso del ámbito provincial con los vaivenes y con las realidades que tenemos”. “En este caso puntual hace muy poquito tiempo tuvimos un plenario de delegados de toda la provincia con mucha participación de cocineras, esencialmente delegadas, y tenemos un trabajo que ya lo veníamos haciendo y que lo teníamos prácticamente actualizado con respecto a la realidad en lo salarial, porque es de público conocimiento, y en las condiciones de trabajo y cómo llevamos adelante nuestra tarea, y realmente el panorama no solamente es desolador, primero porque no nos respetan y es constante cómo nos hacen deambular en cada uno de los lugares”.
Al respecto, explicitó que “por no pensar igual, por no pensar parecido, porque no te gusta el nivel de afiliación de donde es una compañera trabajadora, automáticamente la van trasladando de lugar; según el ánimo. Si vos trabajás y sos parte de un esquema, vos sabés cuánto tenés de gasto de colectivo o de combustible, pero cuando vas deambulando y te van llevando de un lugar al otro no podés organizar tu vida”.
Advirtió que esto “se viene reclamando desde hace muchos años y a todos los gobernantes; es el único sector que no pudimos organizar definitivamente para tener una percepción clara del lugar donde cumple funciones”.
En ese marco, vaticinó que “con esta nueva forma que quiere implementar el gobierno, no quepa la menor duda que vamos a tener muchísimos inconvenientes” y ejemplificó: “Las cocineras con mucha experiencia y con mucha trayectoria plantean que el mayor problema son los viernes, donde saben que es el día en que hay que nutrir muy fuerte y trabajar muy fuerte con una comida muy consistente porque muchos chicos y chicas no comen bien de nuevo hasta el lunes”.
“A ese trabajo lo tenemos nosotros, lo tiene cada uno de los trabajadores y trabajadoras, no lo llevan adelante los funcionarios, y, es más, casi que ni les interesa. Y cuando viene este debate y te van diciendo el porqué, cómo se va a ir organizando, de qué forma, cómo va intentando nutrir a partir de ahora, cuál va a ser la organicidad que vamos a tener según los nutricionistas, todos sabemos que nada más lo vamos a hacer en el desayuno, pero ¿qué pasa en la noche? ¿qué pasa los fines de semana? Porque sabemos qué es lo que le pasa a las familias. Ahora, si vamos a decir que es un plan económico y entramos todo el universo de los argentinos y argentinas, bienvenido sea porque nos vamos a nutrir todos y vamos a tener mejor calidad de vida, y eso es lo que nos molesta, porque tenemos trabajo por trabajo, establecimiento por establecimiento cómo está funcionando cada una de las cuestiones”, refirió.
En cuanto a las condiciones de trabajo de las cocineras, indicó que “son muy complejas, muy difíciles. Es mentira lo que dice desde el gobierno que continuamente están trabajando sobre los comedores, sobre las condiciones de trabajo. No es así, porque en muchas hacemos malabarismo con las cocineras, es mucho el esfuerzo que se le pone. Vuelvo en esto porque es clave decirlo: las que tienen el contacto con los chicos y con las chicas que van al comedor son las cocineras, porque conocen a cada uno de los chicos”.
El dirigente consideró que “son temas que el Estado no puede desentender, que no puede decir que no pasa absolutamente nada porque el debate que planteamos desde las cocineras la semana pasada fue que el desayuno de mañana y la merienda de tarde, pero los fines de semana qué pasa, y qué pasa con la familia, y cómo se compone, y las necesidades que tenemos, porque sabemos que cuando sobra una rodajita o un paquetito se lo alcanzamos a los chicos porque sabemos que a la tarde van a tener inconvenientes o el fin de semana se les va a hacer difícil. Ese es el problema que estamos atravesando en la Argentina, no quepa la menor duda que es así”.
Describió que la planta de trabajadoras cocineras “es diversa; tuvimos mucho reconocimiento en diferentes gobiernos anteriores donde se estabilizó, se recategorizó, se intentó buscar y hubo muchísimo avance, pero hoy tenemos mucha precariedad laboral. Si tenemos estabilidad, hay que darle estabilidad, hay que regularizar, hay que trabajar sobre cada uno de los sectores, no intentar inventar algo donde, según la conveniencia, si es de un sector o del otro; hay que hacerlo con todos los trabajadores y trabajadoras porque lo hemos planteado siempre de esta forma. Y hay que trabajar en la regularización de cada uno de los trabajadores y trabajadoras. Tenemos mucha situación de vulnerabilidad, porque cuando sos contratado o suplente, vivís con el corazón en la boca y eso es lo que tenemos que terminar. No es justo que un trabajador o trabajadora viva pendiente de su situación, de si la van a trasladar o si la continuidad del contrato va a terminar el mes que viene o el otro, o si te van a cortar la suplencia”.
Sobre la cantidad de trabajadores en esta situación, aseveró: “Tenemos un relevamiento de cuántos contratados hay por cada uno de los sectores, y ahora no tengo el número concreto de cocineras, pero son cientos de trabajadores y trabajadoras que están en ese sector. Hay establecimientos que la mayoría están en situación precaria, que no están regularizados y que no tienen la estabilidad definitiva”.
“Hay gente que está contratada desde hace mucho tiempo. Nosotros veníamos con un plan de regularización, según los gobiernos, con estabilidad laboral y pase a planta permanente, según la antigüedad, pero esto se cortó y ahora se implementan las capacitaciones, cosa con lo que estamos totalmente de acuerdo, pero lo que sí decimos es que las reglas de juego tienen que ser claras para todos y no tienen que ser para un sector solo determinado. Este es uno de los sectores más olvidado, junto con Minoridad, los auxiliares de educación y salud. Regularizar la planta significa darle previsibilidad y tranquilidad a la familia, y cuando hablamos de salud mental, cuando hablás con cada uno de los trabajadores sobre esta situación que está irregular su situación de planta, te puedo asegurar que no vive, no duerme y hoy en esta situación económica que tenemos en la Argentina, la inestabilidad emocional es terrible”, refirió.
En otro orden de cosas, sobre la conformación de un convenio colectivo de trabajo para la administración pública que el gobierno provincial viene trabajando con UPCN, Muntes afirmó que “un convenio colectivo de trabajo se tiene que construir con todas las partes iguales, proponiendo, definiendo y avanzando en una mesa democrática con los sindicatos que están en paritarias y que son representantes de los trabajadores del Estado. No se puede hacer personalmente desde uno u otro sector porque está inducido a que lo que empezó mal, termine mal”.
“No está bueno lo que está pasando, no es serio lo que está pasando, es retroceder democráticamente en la provincia de Entre Ríos. Nosotros hicimos mucho para intentar avanzar desde la época de (el ex titular de ATE, Edgardo) Massarotti, que veníamos trabajando en la regularización del empleado público, del trabajador del Estado, y esto es un retroceso porque no tiene que pasar por un solo sector, tiene que haber una discusión democrática abierta. Podés ponerte de acuerdo o no, pero hay que hacerlo de esta forma; esto es involucionar, es un retroceso y tiene que ver con el toma y daca de los acuerdos. No estamos de acuerdo, lo vamos a recurrir a todo, no solamente desde lo gremial sino también desde lo judicial. Estamos cansados de que nos atropellen de esta forma y no es justo que pase y la Asociación de Trabajadores del Estado fue muy claro en el pronunciamiento del plenario del secretario general y todo el consejo directivo provincial nada vamos a aceptar que esté en contra de las reglas democráticas y fundamentalmente de las leyes”, sentenció.
Por último, sobre el anuncio de nuevos créditos hipotecarios para empleados estatales en planta permanente, Muntes aseguró que “los trabajadores del Estado, para tener crédito y poder acceder a la vivienda, necesitamos tener un salario medianamente digno, pero hoy no nos alcanza para sobrevivir; el 67% de nosotros está endeudado, el 42% está en situación extrema. No llegamos y estamos tarjeteando para comer. Si no hay recuperación salarial, si no hay un plan económico salarial, vos podés dar todos los créditos que quieras, pero el tema está en para quién es. Esto es reducido, para un sector mínimo que es el que va a poder acceder. Nosotros necesitamos trabajar para la mayoría”.
“El Instituto de la Vivienda siempre trabajó para la mayoría, para los que más necesitan, los que más necesidades tienen. Las miles y miles de viviendas, las miles y miles de oportunidades que hemos tenido como trabajadores y trabajadoras y como pueblo, se dio a partir de la necesidad y un relevamiento y un trabajo en serio y consciente, no de esta forma. Nosotros consideramos que si no hay reivindicación salarial para el pueblo es imposible poder acceder”, concluyó.








