viernes, mayo 1, 2026

Patentes: Entre Ríos entre las más caras y sin forma de evitarlas

patente entrerriana
Orilla y Media TV
Ni registrando el auto en otra provincia se puede escapar de la patente. La guarda obliga a pagar igual en territorio entrerriano.

El impuesto a la patente que deben abonar los propietarios de vehículos en la Argentina presenta fuertes diferencias según la provincia donde esté radicado el auto, y Entre Ríos aparece entre las jurisdicciones con mayor carga.

De acuerdo con un informe del Instituto de Economía de la UADE (INECO), el costo anual de este tributo —que se calcula sobre la valuación fiscal del vehículo y habilita su circulación legal— representa en promedio el 1,93% del valor fiscal.

Sin embargo, cada jurisdicción define su propio esquema impositivo, lo que genera una amplia dispersión en los valores que deben afrontar los contribuyentes. Mientras Río Negro aplica la tasa más alta, con un 3,50%, Córdoba registra la más baja, con un 1,07%.

Según el estudio, Córdoba, Buenos Aires y Mendoza figuran entre las provincias con menor carga impositiva media, con tasas de 1,07%, 1,59% y 1,83% respectivamente. En contraste, Entre Ríos (3,33%), Río Negro, San Luis (2,94%) y la Ciudad de Buenos Aires (2,91%) se ubican entre las que exigen los mayores porcentajes sobre el valor del automóvil.

El promedio nacional se calcula en función de la población de cada provincia, lo que da cuenta de una disparidad estructural que impacta directamente en el bolsillo de los usuarios.

Cuánto se paga según el tipo de auto

El sistema es progresivo y está atado al valor del vehículo. Cuanto más caro es el auto, mayor es el monto a abonar.

Los valores muestran con claridad el impacto en Entre Ríos:

– Auto de gama baja: desde $71.349 en Córdoba, $83.940 en Buenos Aires, $156.710 en CABA y hasta $293.790 en Río Negro

– Auto de gama media: $271.962 en Córdoba, $418.751 en Buenos Aires, $855.302 en CABA y $974.144 en Entre Ríos

– Segmento medio-alto: supera el millón de pesos en la mayoría de las jurisdicciones

– Alta gama: el promedio nacional alcanza los $2.344.287

Los modelos tomados como referencia fueron Volkswagen Gol, Fiat Cronos, Toyota Hilux y Audi Q2. Según el informe, la tasa promedio es del 1,54% para gama baja, 2,05% para media, 2,81% para media-alta y 3% para alta gama.

Cómo funciona el sistema

Cada provincia define su propio esquema. Mientras CABA, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos aplican una combinación de cuota fija y tasa variable según el valor del auto, otras jurisdicciones establecen tasas uniformes o criterios basados en antigüedad.

El impuesto automotor es una de las principales fuentes de recaudación provincial, aunque su lógica no está vinculada al uso real del vehículo ni al desgaste de la infraestructura vial.

“Dos autos que circulan lo mismo pueden pagar cifras muy diferentes solo por pertenecer a segmentos distintos”, señala el informe de INECO.

En ese sentido, el tributo mide la capacidad contributiva asociada al valor del bien más que su utilización efectiva.

El límite de la desregulación y los cambios en híbridos

La discusión también se cruza con la reforma del sistema de registros automotores impulsada por el gobierno nacional, que buscó avanzar en mayor libertad para los usuarios al momento de realizar trámites.

La idea de fondo fue simplificar procesos y permitir que el titular tenga más margen para elegir dónde registrar su vehículo. Sin embargo, ese enfoque choca con la potestad tributaria de las provincias.

En el caso de Entre Ríos, la Administradora Tributaria (ATER) establece que deben pagar el impuesto no solo los autos radicados formalmente en la provincia, sino también aquellos cuya guarda habitual se realiza dentro de su territorio.

Esto implica un dato clave para los contribuyentes: registrar un auto en otra provincia no garantiza evitar el pago de la patente entrerriana si el vehículo permanece en Entre Ríos.

En ese contexto, también se modificaron los beneficios para vehículos híbridos, que eran una de las pocas alternativas para reducir la carga impositiva. El esquema anterior otorgaba exenciones más amplias —en algunos casos de hasta cinco años sin pagar patente—, pero fue ajustado. Hoy, en general, el beneficio se limita a un período inicial más corto y luego el impuesto comienza a aplicarse de manera progresiva.

Incluso, en algunos modelos híbridos nuevos, el tributo ya se abona desde el inicio, aunque con alícuotas reducidas. Es decir, la ventaja fiscal sigue existiendo, pero fue acotada y dejó de representar una vía directa para evitar el impuesto.

En la práctica, el sistema termina anulando la posibilidad de eludir la carga impositiva mediante la radicación en otra jurisdicción. La desregulación nacional avanzó en trámites, pero no modificó el poder fiscal de las provincias.

El resultado es claro: en Entre Ríos, tener un auto implica enfrentar una de las patentes más altas del país y, al mismo tiempo, no existe una vía simple para evitarla.

Fuente  INFORME DIGITAL

Orilla y Media TV