PATERNAR: la historia de amor sin límites de Víctor Hugo y Juan
Hay quienes dicen que el amor es una lucha diaria contra miles de obstáculos. Otros, que es una construcción donde no faltan problemas que nos van poniendo a prueba día a día. Construir una familia en el mundo actual no es fácil, la sociedad, con su lupa examinadora y dedos inquisidores, ponen a prueba a todos aquellos que se animan a intentarlo.
“Pero el amor es más fuerte” dice la letra de un tema compuesto por Martín y Barrientos y podríamos tomarlo como símbolo de esta nota, una nueva lucha ganada, una nueva batalla victoriosa de la mano del amor, una construcción familiar en base al cariño y al anhelo de edificar esa familia con una base fuerte, cimentada en los sentimientos. Un dar y darse una oportunidad de cinco personas, Víctor Hugo Lapido, Nicolás Juan Martín Urbini, José Luis, Alma y Florencia, una familia del corazón.
“No somos ejemplo de nada solo queremos contar la experiencia de paternar, lo mejor que puede pasarte es desarrollarte como familia” comienza diciendo nuestro compañero Víctor Hugo Lapido y continúa “apostamos al sistema, a que uno puede paternar y hacer feliz a los niños”.
No tardamos en preguntar a nuestros amigos cuando habían tomado la decisión de ser padres “Eso surgió mucho tiempo después de que éramos pareja, y las ganas de ser padres nacieron de parte de Víctor“, dice Juan “no me negaba, pero no tenía ese tema en el horizonte, fue un tiro y afloje hasta que en un momento nos encontramos los dos y quisimos”. En ese momento agrega Víctor Hugo ”Pasó algo importante, en un momento debimos hacernos cargo de mellizos de 7 años y de golpe fuimos padres y ahí nos dimos cuenta que podíamos”.
Tanto Víctor Hugo como Juan, detallan la experiencia de haber acompañado a los mellizos, pero esa hermosa experiencia llegó a un final y Víctor Hugo nos dice “luego pasaba por la escuela donde ellos iban y me daba angustia, ahí nos dimos cuenta que era el momento de empezar y ahí comencé a plantearle a el hasta que se dio cuenta que era una decisión de los dos y nos haría bien. Estábamos realizados en muchas cosas, pero necesitábamos poder cuidar, amar y a la vez proyectar nuestra existencia a través de nuestros hijos y poder cobijar y paternar. Bueno, ahí fue que en función de eso decidimos casarnos. Si bien nos casamos por una cuestión de protección económica de nuestros bienes y los de la familia, el meollo, lo fundamental del casamiento fue que queríamos paternar”.
Nuestros compañeros, también comentan que fueron tutores de un adulto mayor, que siempre estuvo dentro de ellos acompañar a otras personas, “queríamos construir nuestra identidad en una familia” nos cuentan.
“El día que decidimos casarnos, fue el día que decidimos ser padres, por una cuestión de responsabilidad no queríamos ser padres viejos, yo ya había decidido que si pasaba los 45 años ya no quería serlo” cuenta Víctor Hugo. Y entre los dos relatan “Teníamos que esperar una convocatoria del Registro Único de adopción de Entre Ríos Presentas toda la documentación necesaria y después vienen las entrevistas. Pensábamos que íbamos a ser a ser los únicos, pero había una cantidad de matrimonios igualitarios que buscaban también adoptar. Luego vinieron los talleres con tres parejas que fueron en Villaguay. Uno por mes, para reflexionar sobre la temática acompañados de una trabajadora social y una psicóloga. El sistema nos cambió la visión, estábamos muy contenidos durante esos momentos. Nos dimos cuenta que no es que falten niños para adoptar, sino que la mayoría quiere adoptar bebés”.
Juan da más detalles de ese momento “piden que llenes un formulario, un perfil, eso es muy fuerte porque parece que estas seleccionando, pero eso no significa que el que responde más ampliamente es mejor persona, uno responde con lo que puede hacer, y está bien, no te hace mejor o peor que otra pareja. Y es respetable la posibilidad y el deseo de cualquier pareja”.
Sus voces se entremezclan en la charla, visiblemente emocionados, muestran pequeños quiebres producto de los recuerdos y la emoción de aquellos momentos “ese fin de semana me subió la presión, fue impactante cuando nos dijeron tres chicos”. Las voces se clarifican un poco cuando comienza el relato de los primeros momentos juntos “dijimos que sí y empezamos a conocerlos en Villaguay. El primer día fue tremendo, no sabíamos que llevarles, salimos a buscarle caramelos, allí todo se comparte. Fuimos con golosinas”
Reiteran que no eran los únicos en recorrer esta trayectoria hacia el paternar “hablamos también con otra persona que estaba en el mismo proceso que nosotros. Por ejemplo, acá en el municipio se está luchando por la licencia por adopción. Tenemos nuestros desafíos necesitamos un letrado para que nos patrocine el juicio por adopción, allí está fallando el sistema. Agradecemos la empatía del Copnaf, de la fiscalía, quejarnos de algo sería irresponsable”.
El primer encuentro no estaba previsto fuera largo según nos cuentan nuestros compañeros Víctor Hugo y Nicolás “Nos llamaron, fuimos a Villaguay a una entrevista de una hora, pegamos onda y se fue a cuatro. El día anterior ni dormimos”.
Al comienzo de esta nota, decíamos que cinco personas se habían elegido para ser una familia y nuestros compañeros lo ratifican “ellos están enterados de todo, pueden decir sí o no, a partir del 2015 no se pueden hacer tratos personales en adopciones”.
“Los niños tienen identidad y tienen una historia familiar” nos relatan Víctor y Nicolás, agregando “si la relación que mantienen con alguien cercano no es mala la siguen manteniendo, vienen con una historia familiar”.
Dejemos que ellos mismos relaten el primer encuentro “Bajamos del auto a una plaza, lugar neutral en Villaguay. Pegamos onda enseguida, la más grandecita era la más reticente. De ahí empezamos a vernos, llamarnos, llamadas virtuales. Las visitas eran cuando podíamos, no había exigencia de fecha, dos o tres veces en el mes mejor” dicen y agregan “4 horas al principio, luego un día entero. Pasamos el día del niño, después venían los tres días juntos. Los niños pasaron tres días con nosotros, luego 5, 7, 8 o 9 hasta que nos permitieron vivir juntos”.
“Todo esto genera una necesidad de un acompañamiento, que lo hubo, de una psicóloga y una trabajadora social. Y bueno, nos dijeron que la próxima vez que los busquemos era para traerlos definitivamente y así fue” dice Juan y, entre los dos, cuentan ese momento “la despedida del hogar fue fuerte, había otra niña que se quería venir con nosotros y tuvimos que explicarle que no podíamos aceptar un cuarto, fue muy fuerte”. Allí agrega Nicolás “la nena quería volver con su familia biológica, hubo tres intentos fallidos de vinculación. Ella se engancha con nosotros y le pide a la nena más grande venirse con nosotros. Era su mejor amiga en el hogar. Los primeros meses tuvimos que trabajar bastante, porque ellos estaban bien en el hogar, estaban bien tratados y contenidos”.
Nos cuentan también que muchas parejas prefieren adoptar un bebe “Está la fantasía de que al chico lo adecúan, quieren un bebe para formarlo a su estilo. Si uno está dispuesto, acepta lo que uno puede y cuando ingresa al sistema, hay un niño con una historia que no es una novela, la mayoría son niños vulnerados, ellos deben sanar y nosotros acompañar a cerrar esas heridas”.
Llevábamos más de media hora charlando con nuestros compañeros de la Municipalidad, poco a poco, íbamos adquiriendo la dimensión del desafío que habían emprendido Víctor Hugo y Juan, que si bien ellos habían tomado la decisión de paternar, los tres niños, también los habían elegido, pero no estaban solos “Mucha gente nos acompañó y acompaña, porque estamos recién aprendiendo a ser padres” dijeron.
Nuestros compañeros Víctor Hugo y Juan, no escatiman elogios para los docentes que tenían los niños en Villaguay que acompañaron el resto del año, virtual de octubre a diciembre, a los chicos. También nos cuentan que asistieron a la graduación de Alma. A la cual asistieron también todos los chicos del hogar portando carteles.
“Cuando ellos se iban y venían yo lo tomaba como que se iban de vacaciones que iban a volver” nos cuenta Juan en referencia a la etapa donde se iban conociendo y compartían solo algunos días.
En la animada charla, ya distendida con nuestros compañeros de la Municipalidad, comienza a surgir anécdotas sueltas, algunas salteadas temporalmente, pero de un valor enorme e incalculable como muestras de amor y cariño “La primera noche con el varoncito tenía miedo porque estaba solo en una habitación. Los días de tormenta dormía con nosotros las primeras semanas” de ella saltan rápidamente a la sonrisa y cuentan el “olvido” que sufrieron “Terminó el carnaval y nos dimos cuenta que se venía la escuela y no habíamos comprado nada (risas), previo a ello tuvimos dos cumpleaños de ellos, el de Florencia que quiso con temática de Sirenita y hubo que hacer todo y el de José Luis que fue más fácil porque quería de River” y agregan “Cuando nos dimos cuenta que se venía la escuela y no teníamos nada salimos a las corridas” (sonríen nuevamente).
“En la primaria tienen de compañeritos hijos de empleados municipales, incluso la nena tiene una compañerita del barrio. Charlamos con la institución y tuvimos una buena recepción en la comunidad, somos una familia homoparental, entrevistas, ejercicios y demás deben ser en base a eso, y los maestros debieron recomponer hasta muchas fotocopias, pero lo hacen con total disponibilidad” cuentan nuestros entrevistados en referencia a la actual vida escolar de los tres hermanitos y agregan “Entendemos que es por costumbre el “mamá” y “papá”, que hay que cambiar esas cosas. Observamos hermosas comunidades educativos tanto en la Gervasio Méndez como en la EET 1, tenemos asistencia perfecta en las reuniones. Incluso Nicolás bailo folclore en la fiesta de la tradición en la EET”.
Dejan en claro en la charla, su decisión de que los chicos concurran a una institución pública, incluso dieron la posibilidad de optar a la mayor, pero siempre dentro de lo público. “Creemos en el estado, ya sea en la educación o en la salud” reafirman.
Vuelven a surgir en la charla anécdotas o cosas que nos quieren contar, se los ve felices relatando una a una esas nuevas experiencias que están viviendo como familia. El regalo a la mayor por ejemplo, un celular, pero con determinada cantidad de horas previstas de uso diarios y con un sistema de uso en base a comportamiento y logros. Nos afirman que aún no han pensado sobre el día del padre porque han tenido un cumpleaños tras otro.
Nos cuentan también sobre el apego de cada uno de los chicos con ellos y las actividades en que los acompañan, como ayudan en los deberes y las actividades escolares de ellos. La actividad y elección de vida de nuestros compañeros en lo laboral es la tercera edad, también allí los niños comparten talleres de ajedrez y otras actividades que no son exclusivas para los abuelos, conocieron el carnaval y ya “los hemos convertido” en fanáticos de Papelitos nos cuentan.
Ya llegábamos al final de la entrevista y le pedimos un mensaje para nuestros lectores, para todos aquellos que no se animan o no saben cómo hacerlo “La adopción es un derecho. Para amar, paternar o maternar, no necesitas lazos de sangre, lo biológico es circunstancial, maternar o paternar es un rol y sobre todo, un deseo. Hay que respetar a la gente que no tiene del deseo de parternar y maternar y está bien, así como el que lo tiene. El sistema de adopción es una opción cuando lo biológico no te lo permite o cuando las circunstancias de la vida no lo permiten”.
“Que se animen a adoptar, es una posibilidad hermosa de crecer como persona y como familia, es una herramienta y hay un buen sistema, un grupo hermoso de gente que te acompaña en este proceso desde el principio y con todos los equipos necesarios. Fuimos con los guantes puestos y nos dejaron con la boca abierta. Nos habíamos aprendido todas las leyes, estudiado cada artículo, pensábamos que como pareja homoparental íbamos a tener que luchar más, pero fuimos sorprendidos gratamente” y finalizan “Es un proceso individual y se debe acompañar con terapia, a veces no se da, pero hay que volver. No tomar un no como una frustración, no significa que no te llamen de vuelta. Nosotros vivimos eso y hoy estamos felices”
para la Revista Visión Municipal – Dirección de personal – Edición junio 2022







