La dinámica de estadías breves y alta rotación compensa la baja en la ocupación semanal, en Punta pero la rentabilidad empieza a tensionarse.
A la espera de las cifras, las sensaciones son positivas
El director de Turismo adelantó que el análisis más fino se realizará una vez cerrada la temporada, aunque anticipó que el movimiento masivo continuará concentrándose en los fines de semana. «Ese flujo se va a notar de forma constante los viernes desde el mediodía y el retorno a Montevideo los domingos en la noche», comentó.
Por su parte, desde la La Cámara Inmobiliaria Punta del Este–Maldonado (Cipem) coinciden en que la primera quincena mostró un desempeño positivo. Su presidente, Javier Sena, sentenció: «La primera quincena fue buena y entendemos que hubo un poco más de gente (tanto propietarios como inquilinos) que el año pasado». Sin embargo, aclaró que los números definitivos se conocerán al cierre de la temporada.
Respecto a la segunda quincena, Sena explicó que se observa una baja en la ocupación durante la semana, compensada por un repunte marcado los viernes, sábados y domingos. «De lunes a jueves baja, pero los fines de semana aumenta bastante la cantidad de gente que viene del interior del país, de Montevideo y también del exterior», sostuvo.
Desde la Cipem, también se destacó el crecimiento de residentes permanentes en el departamento, un fenómeno que, según el sector, ha contribuido a sostener el movimiento comercial y la actividad general más allá de los picos tradicionales de la temporada.
Dólar bajo y señales de alerta para la temporada
Sena manifestó preocupación por el impacto que la baja del dólar está teniendo sobre el turismo y la inversión en el sector. «Vimos que en la primera quincena hubo incluso un gasto superior al de la temporada pasada, pero ahora lo estamos viendo con muchas dificultades porque el dólar sigue bajando y eso atenta contra el gasto de la gente», advirtió.
Por otro lado, el dirigente inmobiliario afirmó que la situación cambiaria «está atentando contra la temporada», al encarecer los costos internos y desalentar tanto la llegada de turistas como nuevas inversiones. «A la gente le cuesta más venir al país y le cuesta más cambiar dólares», insistió. Además, alertó sobre posibles consecuencias en el empleo y la construcción. «Puede paralizar obras o enlentecerlas. Hay muchos proyectos que están evaluando si comienzan o no», expresó, al tiempo que sostuvo que con un dólar en el entorno de los 37 pesos «los costos internos han subido mucho», lo que obliga a recalcular precios de venta. Sena sostuvo que este escenario genera incertidumbre en el sector: «Solo pensar en tomar una medida ya es un problema, porque la incertidumbre se traslada a toda la cadena».
Fuente Ámbito








