El Aeropuerto de Laguna del Sauce marcó un récord en diciembre, mientras enero comenzó con una suba de la actividad y la llegada de lujosas aeronaves de turitas a Punta del Este.
Aviones de largo alcance y de última generación
Uno de los cambios estructurales más relevantes es la transformación del mix de aeronaves. A diferencia de una década atrás, cuando predominaban aviones livianos de corto alcance, hoy crece con fuerza la presencia de jets privados de largo alcance, capaces de unir Punta del Este con América del Norte y Europa.
Enero arrancó con una suba del 15% en los vuelos
En los primeros días del año, la actividad privada muestra un incremento interanual del 15%, aunque desde la administración del aeropuerto evitan proyectar anticipadamente un nuevo récord mensual. “Es un arranque fuerte, comparable con el mejor enero previo, pero la segunda quincena siempre define el resultado final”, indicó Pagés.
De sostenerse esta dinámica, enero podría acercarse a los 3.000 vuelos totales, sumando aviación privada y comercial, con un peso abrumador de los vuelos privados en cantidad de operaciones.
Aviación comercial: estabilidad y cambio de perfil
En contraste con el crecimiento privado, la aviación comercial cerró noviembre y diciembre con un volumen de pasajeros similar al del año pasado, aunque con una configuración distinta. La salida de LATAM en la ruta Santiago–Punta del Este fue compensada por una mayor conectividad con Argentina y Brasil, a través de Gol y Aerolíneas Argentinas.
Hoy, cerca del 70% de los pasajeros que llegan al aeropuerto provienen de Argentina, tanto en vuelos privados como comerciales, consolidando al mercado argentino como el principal sostén de la temporada. Brasil ocupa el segundo lugar, mientras que el resto se reparte entre Paraguay y vuelos extrarregionales.
La infraestructura de Laguna del Sauce permite operar sin restricciones jets privados de gran porte, lo que refuerza el atractivo de Punta del Este como destino de turismo premium, eventos de alto nivel y residencia estacional de grandes patrimonios.
“Antes, recibir un vuelo extrarregional era noticia; hoy es parte de la normalidad operativa del aeropuerto”, señaló Pagés, destacando que este tipo de tráfico genera un impacto económico diferencial tanto para la terminal como para el destino en su conjunto.
Un ejemplo de lujo
La llegada del Gulfstream G600 al Aeropuerto Internacional de Punta del Este volvió a confirmar el posicionamiento estratégico de Laguna del Sauce dentro del mapa regional de la aviación ejecutiva de alto nivel.
Por segundo año consecutivo, Gulfstream Aerospace Corporation, subsidiaria del grupo General Dynamics, eligió la terminal esteña para la presentación de uno de sus jets ejecutivos de ultra largo alcance, una aeronave valuada en torno a los 60 millones de dólares orientada a un segmento de clientes de muy alto poder adquisitivo.
¿Cómo es y cuánto cuesta volar en avión privado?
Según explicó María Victoria Maris, responsable de operaciones de Jetway, una de las empresas de aviación ejecutiva, durante todo el año la compañía mantiene una programación regular de vuelos compartidos entre Aeroparque y Punta del Este, con salidas fijas los lunes y viernes, bajo un esquema de comercialización por butaca. Sin embargo, el salto de la demanda en plena temporada alta obligó a reforzar la frecuencia, pasando de dos vuelos semanales a operaciones casi diarias, con días adicionales que se activan en función de la ocupación y las reservas.
A esta modalidad se suma el crecimiento de los vuelos privados exclusivos, contratados por pasajeros que priorizan viajar solos, en familia o con horarios totalmente personalizados. En ese segmento, se registra un promedio de al menos un vuelo semanal en jets privados desde Aeroparque, además de operaciones desde San Fernando con aeronaves de menor porte.
En particular, los aviones livianos y turbohélice monomotores aparecen como una opción intermedia para pasajeros que buscan reducir costos frente al alquiler de un jet ejecutivo tradicional, manteniendo la experiencia de la aviación privada. En conjunto, la operatoria alcanza actualmente un mínimo de 10 vuelos semanales hacia Punta del Este durante la temporada alta, reflejando la diversificación de la oferta aérea privada y el sostenido atractivo del destino para el público de alto y medio-alto poder adquisitivo.
Según fuentes consultadas, el precio oscila por butaca entre 600 y 700 dólares, mientras que un vuelo privado completo puede ir desde 2.000 dólares para 4 pasajeros en un monomotor, hasta 5.400 dólares en un avión jet de mediano porte con capacidad de 7 pasajeros.
Fuente Ámbito








