En el viejo quincho volvió a encenderse el fuego y, con él, las conversaciones sobre el presente y el futuro de la política entrerriana. Alrededor de la mesa se mezclaron dirigentes históricos, referentes de distintas etapas y jóvenes que comienzan a asumir el desafío de construir una alternativa para los tiempos que vienen.
Por Convergencia provincial
Entre mates, recuerdos y análisis de la realidad social y económica, una idea empezó a ganar espacio entre los presentes: la necesidad de una renovación política que incorpore nuevas miradas y recupere el compromiso con la gente.
Fue entonces cuando, casi como un murmullo compartido, comenzaron a escucharse nombres de mujeres con vocación de servicio, capacidad de gestión y fuerte compromiso territorial. Como un perfume que se expande lentamente y transforma el ambiente, la presencia femenina apareció como una de las grandes protagonistas del escenario político que comienza a perfilarse rumbo a 2027.
Desde Convergencia Provincial entienden que los desafíos de la época exigen ampliar la participación y dar lugar a quienes, desde la educación, el trabajo social, el emprendedurismo y la militancia cotidiana, vienen demostrando que otra forma de hacer política es posible.
En aquel viejo quincho no hubo candidaturas ni anuncios formales. Hubo algo más importante: la convicción de que el futuro no se construirá con los mismos errores del pasado, sino con nuevas energías, nuevas ideas y una mayor participación de mujeres y jóvenes comprometidos con el destino de Entre Ríos.
Mientras las brasas seguían encendidas, quedó flotando una certeza entre los presentes: el 2027 ya empezó a escribirse, y las mujeres tendrán un papel fundamental en esa historia.








