La situación del turismo entrerriano “es compleja y preocupante”, por la caída de la demanda, la reducción del turismo interno, las estadías cada vez más cortas, “un turista que analiza sus gastos antes de viajar, y el incremento permanente de los costos operativos”, afirmó a AIM Juan Enrique Solari, propietario de la empresa de viajes y turismo Altas Barrancas. Reclamó además “políticas públicas que acompañen a las empresas, estimulen la demanda y contribuyan a sostener el empleo”.
En diálogo con esta Agencia, Solari explicó que “venimos de aproximadamente dos años y medio de caída de la demanda, con una reducción del turismo interno, estadías cada vez más cortas y un turista que analiza mucho más sus gastos antes de decidir viajar”.
El empresario destacó que “a esto se suma el incremento permanente de los costos operativos, que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas turísticas: alojamientos, restaurantes, agencias de viajes, transportistas, complejos termales y prestadores de excursiones”.
El súper Niño juega en contra
En este contexto, las crecientes agravan una situación que ya era difícil. “Pero existe otro problema que debemos atender con urgencia: la manera en que se comunica lo que está ocurriendo”, dijo Solari, quien agregó que “cuando los medios nacionales hablan ‘del Litoral inundado’, en reiteradas oportunidades, el público interpreta que toda la provincia de Entre Ríos está bajo el agua y que no hay posibilidades de hacer turismo. Sin embargo, la realidad es mucho más diversa”.
Estos datos muestran que existen destinos y actividades que siguen trabajando, aunque otros sectores estén atravesando una situación muy difícil.
Solari reclamó comunicar con responsabilidad: “Reconocer las zonas afectadas, pero también mostrar todo lo que sigue funcionando”.
Fin de semana largo: cómo fue y lo que viene
Con relación al movimiento turístico en Entre Ríos durante el fin de semana largo del 12 de octubre, Solari admitió que “el movimiento fue dispar. No podemos hablar de un comportamiento uniforme en toda la provincia. En Concordia, por ejemplo, hubo sectores de la costanera afectados, pero eso no significa que toda la actividad turística haya estado paralizada. En Colón, las termas, la gastronomía, los espectáculos, la zona céntrica y distintas propuestas recreativas continuaron funcionando. Federación registró niveles de ocupación promedio del 75 al 80 por ciento, mientras que Villa Elisa alcanzó aproximadamente el 85 por ciento entre las termas y la ciudad. Concepción del Uruguay registró alrededor del 70 por ciento, con estadías de dos noches”.
Para el empresario, “los destinos termales tuvieron, en general, un desempeño favorable, mientras que otros lugares, especialmente aquellos más dependientes del producto playa, sufrieron una caída importante de la demanda”.
Sin embargo, aclaró que “también hubo propuestas que contribuyeron a sostener la actividad, como encuentros de cicloturismo, festivales, espectáculos y eventos culturales. Esto demuestra la importancia de diversificar la oferta y no depender exclusivamente del clima o de una única atracción turística”.
Lo que viene
De cara al próximo fin de semana largo del mes de noviembre, los empresarios del turismo en Entre Ríos tienen “expectativas moderadas”. “Somos conscientes de que no alcanza con esperar que lleguen los visitantes. Hay que salir a buscarlos”.
Solari fue muy claro al considerar que se necesita “una estrategia conjunta entre el sector privado, los municipios, la provincia y las instituciones turísticas, con campañas que presenten alternativas concretas: termas, gastronomía, turismo rural, bodegas, circuitos históricos, naturaleza, actividades culturales y experiencias para disfrutar en familia. La experiencia de Colón, al comunicar sus niveles de ocupación y mostrar los espacios que continúan activos, es un buen ejemplo de cómo debemos actuar.
También hay iniciativas comerciales interesantes, como la propuesta de San José que combina alojamiento, descuentos en transporte y acceso a las termas. Este tipo de acciones permite ofrecer una experiencia accesible, generar movimiento durante los días de menor demanda y sostener el trabajo de los prestadores”.
No obstante, opinó que “no podemos garantizar cómo se comportará la demanda, pero sí podemos trabajar para mejorar nuestras posibilidades de recibir visitantes”.
Advertencia: Límite financiero
Consultado si el turismo podrá crecer, con niveles de ocupación por debajo de temporadas anteriores, caída del turismo interno y costos operativos elevados, el empresario explicó que “el turismo entrerriano tiene posibilidades de sobrevivir, recuperarse y crecer. Pero no podemos desconocer que muchas empresas están llegando a un límite financiero. Una empresa turística tiene costos que debe afrontar independientemente de que venda o no venda: salarios, impuestos, servicios, mantenimiento, alquileres, seguros y obligaciones financieras. Cuando la ocupación cae y las estadías se reducen, esos costos se distribuyen entre menos pasajeros y la rentabilidad se deteriora rápidamente”.
Además, dijo, “el problema no es solamente cuántas personas llegan, sino cuánto tiempo se quedan y cuánto consumen en el destino”.
Impacto económico insuficiente
Para Solari, si la mayoría de los visitantes realiza escapadas de una o dos noches, el impacto económico puede ser insuficiente para sostener a todos los sectores que integran la cadena turística. “Por eso necesitamos trabajar en tres direcciones: recuperar la demanda, extender las estadías y diversificar los productos.
Entre Ríos tiene recursos extraordinarios: termas, ríos, naturaleza, historia, gastronomía, turismo rural, producción vitivinícola, fiestas populares y una ubicación estratégica respecto de grandes centros emisores de turistas”.
Afirmó también que “el desafío es transformar esos recursos en productos competitivos, comercializables durante todo el año y accesibles para distintos presupuestos. Pero hay una condición indispensable: no podemos exigirles a las empresas que inviertan, innoven y crezcan, si primero no tienen capacidad para sostener sus costos y mantener sus puertas abiertas”.
Por eso reclamó: “Es prioritaria una política pública que acompañe a las empresas, estimule la demanda y contribuya a sostener el empleo. El turismo no se recupera solamente con buenas intenciones. Se recupera con visitantes, ventas, inversión, planificación y trabajo conjunto”.
Fuente AIM








