Asimismo, la inflación en el país vecino lleva acumulado un aumento del 65% en lo que va del año —un 289,4% a nivel interanual—, y del 79,1% en los cinco meses del gobierno libertario. Este incremento en los precios contribuyó, también, a equiparar algo más el costo de vida uruguayo con el argentino que, en paralelo, sufre los efectos de la recesión económica en la caída del consumo, la producción, el poder adquisitivo y el empleo
Una menos brecha de precios
La disminución a 91,6% del costo de vida —que, hace un año, era del 96,8%— tiene su correlato inmediato en la reducción de la brecha de precios entre las ciudades del litoral uruguayo, las que más sufrieron la diferencia cambiaria y el desvío del consumo, y las del otro lado del Río de la Plata.
Se redujo la diferencia de brecha de precios y para los especialistas era algo esperado ante el cambio de signo político en el gobierno argentino, pero sorprendió la velocidad con la que se dieron los cambios. De hecho, según el director del Observatorio de la UCU, Javier de Haedo, la diferencia de precios podría volverse nula o negativa antes de fin de año. Un aspecto que, ciertamente, tendría un impacto significativo en la comparación de los costos de vida.
Esto se debe a que las proyecciones de los economistas apuntan a que Argentina puede seguir encareciéndose en dólares —a pesar de que, en los últimos meses, la inflación se ha desacelerado—; a contramano de lo que sucede en Uruguay, donde el dólar está relativamente planchado mientras que la inflación lleva once meses consecutivos dentro del rango meta y bastante cercano al centro de 4,5%.+
FUENTE: Ámbito








