¿Cumple los requisitos el Senador para jubilarse?, ¿Los cumplió en estos días o hace mucho tiempo?, si los cumplía hace mucho tiempo, ¿qué lo llevó a decidirse a presentarlos ahora?
Por Victor Hutt (*)
Siendo Senador, su conveniencia personal es no presentar ahora su inicio jubilatorio, para incorporar mayor cantidad de años como Senador. ¿qué lo motiva a presentarlo ahora? Sin dudas lo que demuestra es su intención de presentar el trámite antes de que se vote la reforma jubilatoria, ¿por qué? Porque se vería perjudicado en su jubilación con la reforma. Esta acción demuestra que, pese a todos los dichos del Gobernador, del Presidente de la Caja, del instructivo que les pasaron a legisladores y funcionarios para repetir las mentiras y vociferarar que la reforma no perjudica a los jubilados, Dal Molín tiene total claridad respecto al perjuicio que le traería la reforma previsional, esto queda plenamente demostrado con su apuro por iniciar su jubilación.
Pero más allá de estas cuestiones, el Senador Dal Molín tiene el derecho a presentar su jubilación, el hecho de presentarla y votar a favor de la reforma es una cuestión de incoherencia y de inmoralidad como legislador, que legisla contra los jubilados e intenta salvarse personalmente presentando su trámite antes de la entrada en vigencia de la ley que votará, pero no le quita el derecho.
Aquí tenemos que repudiar también la perversidad de quienes desde el centro del poder le prohibieron ejercer su derecho a la jubilación, porque claramente decidió hacerlo y ahora interrumpe el proceso, no puede haber arrepentimiento de su decisión anterior, recibió la orden de hacerlo, esta situación es vergonzosa y muy preocupante para la democracia, la coacción contra un legislador en este tema estrictamente personal demuestra que no es libre de sus actos, que tampoco se somete a lo que reclaman sus representados, que le solicitan que vote en contra de la reforma, es un legislador sumido a un poder que tiene por encima, cuestión que afecta seriamente a la democracia, porque los legisladores son máxima autoridad en el Poder Legislativo, no puede haber una autoridad por encima que condicione sus actos, este hecho demuestra que si lo hay y lo que revela es que la democracia no está funcionando sanamente en Entre Ríos.
Dal Molín se debe a los entrerrianos, tiene que explicar por qué se apuró a presentar su trámite jubilatorio y quién le impidió que lo haga para ahora lo retire, siendo representante popular tiene la obligación de dar estas respuestas.
Más allá de Dal Molín, a quién frenaron en su trámite jubilatorio, hay otros 18 altos funcionarios del gobierno que no fueron frenados, que presentaron su tráite jubilatorio y tuvieron en trámite express, en tiempo record, ellos ya se salvaron de la reforma, ahora Dal Molín y los demás legisladores deben procurar que también se puedan salvar los miles de trabajadores que sostienen a la provincia en funcionamiento con su trabajo diario, votando en contra de una reforma que viene empobrecer a los trabajadores al momento de su jubilación y quitar recursos de la Seguridad Social de los entrerrianos, mientras la Nación se queda con esos recursos incumpliendo con la coparticipación de nuestros impuestos.
(*) Docente








