El senador Guillermo Domenech (Cabildo Abierto) sostuvo que el presidente tuvo un «rol muy importante» en el resultado electoral al manejar la campaña «desde las sombras».
A entender de Domenech, los integrantes de la fórmula “fueron víctimas de una estrategia equivocada” y “ahora se les querrá echar la responsabilidad a ellos”; pero “es una enorme injusticia”.
En un sentido similar se expresó el principal referente de Cabildo Abierto Manini Ríos en diálogo con Radio Del Sol, al negar que la elección de Ripoll como candidata a vicepresidenta por parte de Delgado haya sido “la causal de la derrota”: «Es cargar sobre un eslabón más fino. En todo caso habría que ir un poquito más arriba: ¿por qué no fue (Laura) Raffo la candidata? ¿quién se opuso? Capaz que hay responsabilidades mucho más arriba. Poner a Ripoll fue decisión de Delgado, vetar a Raffo tal vez no fue de él la decisión», cuestionó, dando a entender la participación de una persona con mayor autoridad, aunque no profundizó por tratarse de la interna de otro partido.
En tanto, Domenech señaló que Lacalle Pou manejó la campaña «desde las sombras»: «Hubiera sido que mejor durante estos cinco años hubiera tenido una estrategia distinta y hubiese ayudado a sus socios a crecer», criticó.
La desventaja de la campaña del presidente
Distintos analistas de las consultoras más importantes del país coincidieron también en el rol —involuntario— que tuvo el presidente Lacalle Pou en la derrota de quien se perfilaba como su sucesor, Álvaro Delgado.
En el caso de Mariana Pomiés, directora de Cifra, consideró que la participación del presidente fue vista como un capital para el candidato blanco pero, finalmente, le terminó jugando en contra. “El presidente estuvo en campaña, como lo han hecho todos, pero este presidente en particular no paró un segundo de moverse por todo el país, y eso es lo que hizo que su aprobación subiera en nuestras encuestas casi 10 puntos”, señaló en diálogo con Radio Sarandí. Pero esa buena imagen, resultante de los méritos del gobierno coalicionista que todavía lo tiene a la cabeza, no se derramó sobre los otros dirigentes y candidatos.
De hecho, en sus múltiples apariciones en campaña, en el contexto de eventos e inauguraciones en las que brindaba declaraciones y se mostraba cercano a la gente, “recordaba permanentemente que él era el artífice de este gobierno y que él no era Álvaro Delgado”. “Entonces, era muy difícil capitalizar algo que Lacalle Pou estaba llevando con su persona, eso lo terminó debilitando a Delgado, no le dejó construir su liderazgo”, explicó Pomiés.
Por su parte, el presidente de Factum Eduardo Bottinelli apuntó duramente contra el presidente que “jugó activamente en la campaña electoral hasta el último minuto”. “En octubre, las cuatro listas al Senado más importantes del Partido Nacional llevaron de cuerpo entero en toda la hoja la foto, no de Luis Alberto Lacalle como ciudadano, sino del presidente de la República con banda presidencial, la primera vez en toda la historia del Uruguay que ocurre eso. Nunca apareció con banda presidencial un presidente en ejercicio en una hoja de votación”, recordó en diálogo con 970 Universal.
“Él puso toda la carne en el asador y la coalición sacó el 46%”, señaló, considerando que «cuando un partido que está en el gobierno pierde, es un juicio sobre el gobierno, no necesariamente sobre una candidatura en particular”.
Fuente Ámbito








