El gobierno cambió la postura que mantuvo la administración anterior con Venezuela, aunque insistió en que el régimen chavista es una «dictadura» y que el proceso electoral no fue transparente.
«Las relaciones entre Uruguay y Venezuela están en cero»
«No reconocemos ni a Maduro ni al presidente que afirmó haber triunfado según las actas que mostró en internet», afirmó Lubetkin en la entrevista, y explicó que el gobierno de Orsi tomó esa decisión «en función de cómo se dio el proceso electoral». «Eso no cambia», aseguró, en relación a las dudas que todavía rodean las elecciones presidenciales que se llevaron a cabo el 28 de julio pasado en Venezuela, las cuales, según el oficialismo de ese país, dieron como ganador al régimen chavista; mientras que, según la oposición, el legítimo ganador fue González Urrutia.
Si bien admitió que se trata de «una situación ambigua», afirmó que Uruguay no es «el único país que tiene esa posición».
De todos modos, y más allá de no reconocer a González Urrutia como el presidente venezolano —a diferencia de la postura de la administración anterior—, Lubetkin insistió en que, tal y como ya lo ha expresado Orsi previamente, el régimen de Maduro es una dictadura. «Eso ya lo definió el presidente; él planteó efectivamente el concepto de dictadura y que no podemos reconocer una realidad democrática cuando el proceso electoral no estuvo a la altura de las garantías que nos puede dar un Estado democrático», indicó.
Aunque rechazó la idea de que Venezuela no tenga presidente: «Hay un control preciso del manejo del Estado, de la economía. Eso no significa el reconocimiento».
El rechazo de la oposición
Como era de esperarse, a medida que se fueron difundiendo las declaraciones de Lubetkin respecto a Venezuela, los comentarios desde la oposición no tardaron en llegar. El primero de los que se refirió al cambio de postura de Uruguay fue el senador Javier García, que aspira también a convertirse en el presidente del directorio del Partido Nacional (PN).
«En campaña costó, pero el presidente Orsi definió a Maduro como dictador. A 48 horas de asumido, su gobierno toma decisión que legitima al dictador», escribió en su cuenta de X. «El peor comienzo internacional. El discurso por un lado, las decisiones por otro. Retroceso democrático», añadió, de forma determinante.
En tanto, su par Álvaro Delgado consideró que «dejar de reconocer a Edmundo González como presidente de Venezuela implica un retroceso grave para la democracia, para la imagen y el posicionamiento internacional de Uruguay», para luego manifestar «profundo rechazo a la decisión del nuevo gobierno».
Por su parte, el legislador del Partido Colorado, Andrés Ojeda, aseguró que el actual es «el peor de los mundos para nuestra política exterior». «No defiende ni a uno ni a otro. Se queda en una versión tibia que solo termina siendo servil al régimen de Maduro. Es un paso hacia atrás que mucho le va costar a nuestra política internacional», sentenció.
Fuente Ámbito








