Uruguay suspendió las importaciones de aves de corral procedentes de Brasil, sumándose a México y Chile en la lista de países que optaron por cerrar temporalmente su mercado tras la confirmación del primer brote de gripe aviar en una granja comercial brasileña, ubicada en el estado de Rio Grande do Sul. La medida, anunciada este sábado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), busca evitar el ingreso del virus y proteger la producción avícola local, valuada en más de US$ 350 millones anuales.
La decisión se produce luego de que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil notificara oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y a sus principales socios comerciales sobre el hallazgo del virus. Según las normas sanitarias vigentes, la aparición de un foco activo habilita a los países importadores a aplicar restricciones inmediatas, ya sea parciales o totales, dependiendo del alcance del brote y los protocolos bilaterales.
“Como medida de precaución, Uruguay suspendió las importaciones de carne de pollo, huevos fértiles, pollitos, aves vivas y subproductos aviares procedentes de todo el territorio brasileño”, detalló el MGAP en un comunicado. El gobierno explicó que la suspensión se mantendrá “hasta que las autoridades brasileñas demuestren la contención efectiva del brote y garanticen la ausencia de riesgo para la cadena productiva uruguaya”.
El impacto de la decisión no es menor: Brasil es el mayor proveedor de pollo congelado de la región y concentra el 14 % de la producción mundial de carne aviar. En 2024, Uruguay importó más de 20.000 toneladas de productos avícolas brasileños, representando alrededor del 65 % de sus compras externas en este rubro. Las autoridades sanitarias locales afirmaron que cuentan con stock suficiente para abastecer el mercado interno en el corto plazo y que reforzarán los controles en puertos y fronteras.
Por su parte, la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas respaldó la medida: “La prioridad es proteger el estatus sanitario. Tenemos una oportunidad de fortalecer la industria local si mantenemos al virus fuera del país”, señalaron en un comunicado. No obstante, advirtieron que un cierre prolongado podría presionar los precios al alza.
En paralelo, Uruguay suspendió las importaciones mientras México y Chile aplicaron restricciones similares, y China y la Unión Europea ya habían detenido sus compras el viernes. Brasil, que exportó más de US$ 9.700 millones en carne de pollo en 2024, activó un plan de contingencia para aislar el foco, sacrificar aves afectadas y mantener operativas las granjas no comprometidas. El gigante sudamericano confía en que el brote sea contenido rápidamente, pero hasta entonces, el flujo comercial permanecerá en pausa en buena parte de sus mercados clave.








