El presidente Luis Lacalle Pou opinó sobre feminismo en el marco del 8 de marzo y remarcó que el Uruguay está preparado hace tiempo para tener una presidenta y que le parece «antiquisímo» que se tenga que poner en cuestionamiento; por otro lado, aseguró que empezó terapia y que le ayuda reflexionar y hablar de sus problemas.
El presidente habló en Desayuno de Búsqueda sobre las diferencias de género que existen en la interna de su partido. «Quizás nuestro partido ha tenido una complejidad más que otro partido de llegada a los primeros escalones de importancia. Yo creo que hay una carrera política dentro del Partido Nacional de liderazgo, más caudillo a nivel del interior, que la mujer llega hasta un lugar y después se le complica dar ese salto», dijo el mandatario.
En tanto, a pesar de declarar que Uruguay está preparado para la presidencia de una mujer, el político recordó cuando fue criticado por decir que para las mujeres era difícil dedicarse a la política en tiempo completo. En ese sentido, aseguró que «hay decisiones que se toman en la barra comiendo un asado y por lo general esas reuniones son reuniones de hombres» y que «en la política no se toman decisiones a las 8, 9, sobre todo en la conformación electoral”.
«No es para quedar bien, pero la mayoría de las militantes mujeres sobrepasan en preparación, en capacidad, y muchas veces, en comprensión a los militantes hombres. Ahora, cuando llegamos al final, llega el que tuvo los votos», agregó.
Además, el presidente resaltó el desempeño de las mujeres de su gobierno, sobre Beatriz Argimón aseguró que «ha sido una gran vicepresidenta y una gran compañera en los momentos más complejos». Por otro lado, opinó sobre la ministra Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, y dijo que cuando la propuso generó muchas dudas pero que la defendió.
Necesaria terapia
El presidente comentó en otra entrevista que asiste a terapia con el objetivo de reflexionar y hablar de sus problemas. «Antes no hacía. Con alguien tenes que hablar, no puedo caer a mi oficina, decirle a Nicolás Martínez te tengo que contar mi vida porque no trabajamos”, dijo en diálogo con el programa Punto de Encuentro de Radio Universal.
El mandatario aseguró que decidió después de muchos años tener un lugar donde sentarse y hablar de el, aunque admitió que tuvo ciertos prejuicios antes de empezar ya que su mamá lo había llevado cuando tenía diez años. “Entré con dos problemas y salí con cinco, no paraba de llorar. Le dije ‘mamá no vengo más’, pero hace un tiempo me entregué”, dijo.
FUENTE: Ámbito








