“El sector de las tecnologías es un nicho laboral para perfiles tecnológicos, pero también para perfiles no tecnológicos”, explicó Cancela en diálogo con Radio Carve. Sobre esto, señaló que la cuarta parte de los llamados que se registraron en el informe fueron a perfiles no tecnológicos, en rubros como los de gestión comercial, marketing y recursos humanos.
En cuanto al nivel de experiencia, el Monitor Laboral constató que más de 13.000 llamados laborales especificaron un nivel determinado en este sentido: del total, un 40% solicitó un nivel junior —hasta dos años de experiencia—; el 23% un nivel semi senior —tres y cuatro años de experiencia—; y un 37%, senior, con cinco o más años de experiencia.
“Vemos lo que nosotros llamamos una polarización de los llamados entre los perfiles junior y los senior”, consideró Cancela. “Esto, lo que hace es evidenciar la importancia de la especialización, por un lado; y, paralelamente, una apertura a colaboradores con poca experiencia”, añadió. Igualmente, al segmentar la información según tipo de empresa, entre tecnológicas y no tecnológicas, el estudio demostró que las empresas de TI son las más exigentes en cuanto al nivel de experiencia.
Respecto de la formación académica, un punto muy vinculado a la demanda laboral “porque para satisfacer esta demanda, lo que necesitamos es tener personas formadas en el país”, tal y como señaló Cancela, desde CUTI constataron que hay una apertura desde las diferentes instituciones educativas públicas y privadas a mayores carreras relacionadas con el sector TI. “Sí notamos un salto muy grande de la UTEC en lo que tiene que ver con la formación de posgrado, lo que permite que las personas puedan seguir profesionalizándose y especializándose en cuestiones que requiere la industria”, sostuvo la responsable del Observatorio TI.
FUENTE: Ámbito








