El veto del presidente Lacalle Pou ha sido la salida elegida para las últimas cuestiones controversiales dentro del Parlamento, con el objetivo de mantener la paz dentro de la coalición y de dejar, asimismo, libertad de acción en el Parlamento. Los ejemplos más recientes fueron el veto parcial para la inhibición a los fiscales de desempeñarse como abogados en el ámbito privado, introducido en la última Rendición de Cuentas; y el veto, también parcial, al proyecto que estableció una cobertura económica para los extrabajadores de Casa de Galicia.
Tampoco los diputados del Partido Colorado Ope Pasquet y Martín Melazzi están de acuerdo con el artículo 72 que censura la libertad de expresión, y afirmaron que respaldarían un eventual veto ante el nulo margen de acción que quedó para la Cámara de Diputados: es que la media sanción con modificaciones en el Senado tras la aprobación en diciembre en la Cámara Baja deja a esta última con el rechazo en bloque de todo el proyecto como la única alternativa para echar atrás el aditivo de Cabildo Abierto. Una opción que, de todos modos, no estaría descartada del todo, en tanto los votos aún no están garantizados.
El Partido Colorado fijará posición sobre el posible veto la semana que viene, mientras que en el Partido Nacional ya hay voces que respaldaron la posible y eventual decisión de salvar la ley de medios evitando la polémica del artículo 72 a través del veto presidencial que, de llevarse a cabo, también podría constituirse en un problema de otro tipo: sería el tercer veto presidencial a una norma promovida por los cabildantes, en tiempos, además, en que cada gesto puede ser determinante para la unidad de coalición de cara a las elecciones.
FUENTE: Ámbito








